El ministro de Economía brindó una entrevista televisiva para referirse a la inflación y la situación económica, y lanzó opiniones de índole política donde reclamó que la política deje de estar desordenada para construir credibilidad. En sintonía apareció el ministro de Seguridad que pidió que “no estorben” los oficialistas que no estén de acuerdo. Agustín Rossi y Vilma Ibarra también mostraron su respaldo. ¿Vienen cambios en el gabinete para la nueva etapa?
El ministro de Economía Martín Guzmán brindó una entrevista televisiva donde se mostró firme ante cuestionamientos de sectores del gobierno vinculados al kirchnerismo. Dijo que un programa económico debe tener respaldo para que pueda funcionar y que la inflación no puede combatirse solamente con restricciones a los precios. Expresó que la política debe estar ordenada para que los programas macroeconómicos puedan funcionar.
El tono que mostró Guzmán es parte de la estrategia de la Rosada para mostrar firmeza en su programa económico frente a las críticas de los sectores vinculados con Máximo Kirchner. Desde el entorno presidencial dieron a entender en los últimos días que se terminó la paciencia y la aceptación silenciosa a los ataques del kirchnerismo duro.
La nueva etapa puede ser mucho más que un simple estilo de comunicación. Si los sectores díscolos de la coalición no se alinean, el Presidente podría tomar decisiones y cambiar fichas en el gabinete. Ya no se aceptarán los fuertes cuestionamientos públicos de las últimas semanas. Y desde la Rosada arengan a Guzmán para que salga a contar el buen camino de la economía. El ministro dijo que la inflación de marzo será la más alta del año y luego comenzará la curva descendente acompañada de los buenos indicadores de la actividad productiva en todos los rubros y el crecimiento del empleo.
En uno de los tramos más fuertes de su entrevista con C5N, Guzmán afirmó que “lo que el Presidente ha marcado es que gestionaremos con gente que esté alineada con el programa económico que se ha definido. No es un problema de nombres sino de rumbo”.
Con el gabinete en revisión donde se evalúa quién acepta las decisiones del Presidente y quién no, parece una decisión tomada que se fortalecerá más a Guzmán, a la Cancillería que conduce Santiago Cafiero, y al Ministerio de Educación que encabeza Jaime Perczyk, quien ya anunció que se buscará extender la jornada escolar y se ganó un conflicto con el gremio de SUTEBA.
En sintonía con lo expresado por Guzmán apareció el ministro de Seguridad Aníbal Fernández. En sus redes sociales publicó declaraciones sin eufemismos. “El que no esté de acuerdo con la política económica del gobierno, como mínimo debería no estorbar”, manifestó, y también agregó: “Cuando no acompañan las decisiones liman la figura del presidente”.
No fue el único que se sumó a la nueva línea discursiva del gobierno. El sábado Agustín Rossi organizó un gran encuentro en Rosario con algunos dirigentes de primera línea del gobierno. Su nombre suena fuerte como una posibilidad para volver a formar parte del gabinete. Un hombre de su cercanía, Gerardo Martínez, es el presidente del bloque en la Cámara de Diputados. En Radio Con Vos el día lunes expresó que “ninguna variable macroeconómica está desordenada”. Y entre otras tantas definiciones, defendió a Guzmán: “Tiene que seguir siendo nuestro ministro de Economía, es un activo que tiene el Gobierno. No sé si existe otro economista que hubiese podido llevar adelante la negociación con el FMI como Martín”.
Rossi además referenció en la importancia que debe tener para el Peronismo fortalecer al gobierno para no alimentar la fantasía opositora de un presidente abandonando el cargo antes de tiempo. Y juzgó a quienes se “definen” como compañeros pero sólo buscan debilitar a la Casa Rosada.
También habló la secretaria de Legal y Técnica Vila Ibarra en radio El Destape: “No está aumentando la pobreza ni creciendo la desigualdad. El camino es acertado. Nos tocó la guerra que es impredecible y está por fuera de los actores políticos argentinos. Pese a eso, lo importante es un debate fuerte dentro de la misma coalición. No podemos poner en crisis nuestro instrumento político”.
El fin de semana largo de semana santa podrá marcar los márgenes de la nueva etapa, y el éxito del ordenamiento del frente interno.
