La petrolera aumenta un 12 por ciento el precio de venta de los combustibles a sus estaciones de servicio. Los estacioneros decidirán si trasladan la suba a los usuarios.
El Gobierno calificó de "empresarios inescrupulosos" a los directivos de la petrolera Shell que decidieron un aumento del 12 por ciento en el precio de venta de los combustibles a las estaciones de servicio.
"No debe extrañar la decisión unilateral de esta empresa", afirmó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien destacó la necesidad de que "el pueblo argentino sepa que es una lucha cotidiana y una responsabilidad colectiva contra estos empresarios inescrupulosos que lo único que les interesa son sus intereses".
El jefe de ministros dijo que "solamente la codicia, la estrategia de imponer estrategias y decisiones como grupo económico son las que lo llevan a tomar decisiones de este tipo".
"La actitud de Shell siempre es conspirativa y atentatoria contra los intereses del país", subrayó Capitanich en conferencia de prensa en la Casa de Gobierno.
A través de un comunicado, Shell explicó que decidió aplicar el aumento "atento a la evolución de las distintas variables que afectan el mercado de los combustibles en la Argentina".
En ese sentido, indicó que está "haciendo un traslado parcial del fuerte incremento en pesos que se está produciendo en el costo del petróleo crudo", su "principal insumo".
"Confiamos en que los operadores de estaciones de servicio Shell sabrán entender nuestra decisión comercial y que los clientes finales continuarán eligiendo la calidad de nuestros productos", señaló.
