Mientras el Gobierno insiste en eliminar las PASO, el PRO destaca su propuesta presentada en julio, que busca convertirlas en elecciones no obligatorias y solo realizarlas en distritos con competencia real. La iniciativa, que apunta al ahorro y la austeridad, contrasta con el apuro oficialista de tratar el tema a fin de año
Frente a una nueva intención del Gobierno de avanzar con un proyecto para eliminar las PASO, el PRO optó por mantenerse en silencio. Mauricio Macri desconfía, y no sin motivos, de las intenciones del oficialismo al querer abrir este debate justo a fin de año. En el marco de las negociaciones previstas para el próximo año entre La Libertad Avanza y el PRO, la posibilidad de mantener las primarias constituye una herramienta estratégica clave para el expresidente. Esta puede utilizarse tanto como advertencia como para efectivamente presentar internas y disputar espacios a Javier Milei en distritos donde este último carece de una estructura sólida. Desde el PRO también recordaron que tienen un proyecto presentado desde hace meses, el cual no propone eliminar las PASO, pero sí les quita el carácter obligatorio, estableciendo que solo se realicen en aquellos casos donde efectivamente haya competencia entre listas.
En esta ocasión, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue quien volvió a referirse a la iniciativa para suprimir las PASO. Según Francos, «Nosotros queremos avanzar. Creemos que no han dado ningún resultado, no han sido positivas. Han sido solamente una creación política en el interés de una fuerza en un momento particular«. Estas declaraciones reafirman la postura del oficialismo sobre el tema.
La semana anterior, el vocero Manuel Adorni ya había adelantado el envío de un proyecto similar al Congreso: «El Gobierno nacional va a enviar al Congreso la Ley de Reforma para el Fortalecimiento Electoral. Este proyecto propone eliminar el régimen de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, más conocido como PASO». Adorni calificó este sistema como una «encuesta millonaria al servicio de la política y en detrimento de la economía y el tiempo de los argentinos».
Previamente, José Luis Espert había realizado un anuncio similar, aunque debió retractarse tras las críticas surgidas entre sus socios del PRO debido a la falta de consulta previa. De hecho, intentos similares de eliminar las PASO ya se habían registrado en la primera versión de la Ley Bases, aunque tampoco lograron prosperar.
Finalmente, trascendió que el Gobierno planea abordar este proyecto durante las sesiones extraordinarias, confirmando así su intención de mantener el debate vigente en la agenda legislativa.
«Nos llama la atención que el Ejecutivo anuncie ahora que enviará un proyecto de eliminación de las PASO, a menos de un mes de la finalización del periodo ordinario de sesiones», fue la observación más moderada que desde el PRO compartieron con este medio. Sin embargo, detrás de esas palabras subyace una clara sospecha de Mauricio Macri sobre una maniobra política orquestada por Santiago Caputo. Según fuentes del PRO, no hay tiempo suficiente para tratar una ley electoral que requiere mayorías calificadas, al menos en el contexto de las sesiones ordinarias. Y mucho menos resulta adecuado plantearlo tan cerca del cierre del año legislativo.
«Va a terminar quedando su tratamiento inevitablemente para el año próximo. Y siempre sostuvimos que no es correcto cambiar las reglas de juego en años electorales», señalaron desde la fuerza opositora, reafirmando su postura contraria a modificaciones apresuradas en el sistema electoral.
Más allá de los argumentos expuestos, en el trasfondo de esta controversia está la disputa entre Macri y Karina Milei sobre las listas para las elecciones del próximo año. Sin las PASO, el expresidente dependería completamente de las decisiones de la hermana de Javier Milei, quien manejaría la confección de las listas. En ese escenario, las opciones de Macri se reducirían a aceptar los términos impuestos o competir de forma separada, algo que desde La Libertad Avanza consideran improbable, ya que creen que la mayor parte del electorado del PRO ya se ha volcado hacia su espacio. Además, lo que estarían dispuestos a ofrecerle a Macri sería escaso, dado que tanto Caputo como Karina Milei perciben que no necesitan concesiones significativas para atraer votantes del PRO.
Por el contrario, mantener las PASO vigentes le otorga a Macri una herramienta estratégica que puede utilizar tanto para negociar como para actuar directamente. Las elecciones legislativas tienen un carácter distrital, y existen numerosos distritos donde La Libertad Avanza mostró en 2023 una estructura débil o inexistente, con candidatos que lograron resultados marginales o que ni siquiera participaron. Esto deja abierta la posibilidad de que Macri intente disputarles el control de las listas en esos territorios donde el PRO tiene una presencia más consolidada. Alternativamente, las internas también podrían servirle para negociar mejores condiciones para sus propios candidatos a diputados y senadores, fortaleciendo así la posición de su espacio en un contexto de competencia desigual.
Ante el avance del Gobierno en el debate por las PASO, el PRO aprovechó para reafirmar su postura, recordando que ya habían presentado su propia propuesta en julio pasado. Se trata de un proyecto de ley que busca transformar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en «Primarias Abiertas y Simultáneas» (PAS). Esta iniciativa, que lleva la firma de Cristian Ritondo, Martín Yeza, Alejandro Finocchiaro y Diego Santilli, fue presentada con la intención de ser tratada con tiempo suficiente, un punto que desde el macrismo no dejan de subrayar para contrastar con la aparente urgencia del oficialismo a fin de año.
El proyecto del PRO propone que la participación en estas elecciones deje de ser obligatoria, permitiendo que solo vote quien lo desee sin enfrentar sanciones por no hacerlo. Además, estipula que «en aquellos distritos en los cuales todas las agrupaciones políticas hubiesen oficializado listas únicas de precandidatos para la totalidad de las categorías de cargos electivos, la Justicia Electoral competente debe proceder a la suspensión de la convocatoria a las elecciones primarias en ese distrito». En otras palabras, las primarias solo se realizarían en los lugares donde realmente exista competencia entre listas.
Con este planteo, el PRO busca combinar el ahorro económico con la preservación de una herramienta electoral clave. «Entendemos que pueden usar el argumento de la austeridad, eso lo contempla nuestro proyecto. Analizaremos el del oficialismo con responsabilidad, pero todavía no podemos decir mucho sobre su contenido porque no lo recibimos», afirmaron desde la oposición, cerrando momentáneamente la discusión.
Resta por ver si el Gobierno cumplirá con su anuncio de llevar el proyecto de eliminación de las PASO a las sesiones extraordinarias o si, como en ocasiones anteriores, el tema quedará en simples declaraciones públicas. Por ahora, el debate continúa abierto, con posiciones enfrentadas y un tiempo legislativo que juega en contra de resoluciones rápidas.
