La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, habló esta mañana sobre las declaraciones de la vice, Cristina Fernández, sobre el impuesto a la renta inesperada a las grandes empresas.
Luego de la frase de la vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, sobre la pobreza, el margen de ganancias de las grandes empresas y el pedido de mayor intervencionismo estatal, en el Gobierno volvió a surgir el proyecto de «renta inesperada». Esta mañanaz la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, apoyó el diagnóstico de la líder del Frente de Todos.
«El Indec publica datos sobre el descenso de la pobreza del 37,3% al 36,5% en el primer semestre del 2022. Sin embargo en el mismo período la indigencia aumentó del 8,2% al 8,8%, esto evidencia el impacto del fuerte aumento en los precios de los alimentos», sostuvo la ex mandataria a través de un hilo de Twitter.
«Está mas que claro que estamos ante un fenómeno de inflación por oferta y no por demanda. Las empresas alimentarias han aumentado muy fuerte sus márgenes de rentabilidad”, continuó CFK.
Y finalizó: «El Ministerio de Economía ha trabajado duro en todas las áreas de su competencia, pero es necesaria una política de intervención más precisa y efectiva en el sector y, al mismo tiempo, diseñar un instrumento que refuerce la seguridad alimentaria en materia de indigencia».
En junio, el presidente, Alberto Fernández y el ex ministro de Economía, Martín Guzmán, presentaron el proyecto de ley para cobrar un impuesto especial a la «renta inesperada» que hayan conseguido un grupo de empresas producto del alza en los precios que derivados de la guerra entre Rusia y Ucrania. Después de las declaraciones de Cristina, la portavoz compartió su mirada.
«La vicepresidenta, el ministro de Economía (Sergio Massa) y el presidente (Aberto Fernández) hablan de estos temas. Todos en el Gobierno acordamos con este diagnóstico. Estamos en un momento en donde hay una excesiva rentabilidad de las empresas, y esto se tiene que corregir para que la carga no termine recayendo sobre las familias y los más vulnerables», sostuvo la funcionaria en su habitual conferencia de prensa semanal.
Cerruti señaló que «es imperiosa la necesidad del fortalecimiento del poder adquisitivo del salario. Es una discusión que tendrá que dar el Congreso y que está analizando el Ministerio de Economía», aseguró la portavoz de la presidencia.
En la presentación, Alberto Fernández había dicho que la renta inesperada es «algo que el mundo hizo antes y que el mundo hizo ahora. Y remarcó: «Tenemos la obligación de dar este debate y el Congreso tiene la obligación de acompañar y de sacar esta ley, no es una obligación del Frente de todos, es una obligación de todos los disputados y todos los senadores».
Habrá que ver que pasa en las próximas semanas, pero luego de que el proyecto de ley haya quedado en el cajón, ahora el oficialismo piensa reflotarlo. El objetivo es poder paliar el déficit fiscal y, además, contar con más recursos luego del ajuste en los ministerios de Educación y Salud tras la asunción de Sergio Massa en Hacienda.
