Christian Bragarnik, representante, inversor, elocuente, empresario, abogado, innumerables calificativos para camuflar su verdadero objetivo, la privatización del fútbol. La cruda realidad de su función en el deporte que tanto tiempo consume en todas partes del mundo y, sobre todo, en Argentina, país donde nació el 13 de agosto de 1971.
Bragarnik en este último tiempo se convirtió en una figura conocida en el ambiente del fútbol por sus intervenciones en varios clubes del ascenso, de primera y hasta en España, comprando el 90 por ciento de las acciones del Elche, club que milita en La Liga. Pero no siempre fue un empresario reconocido.
En el pasado, Bragarnik era un futbolista del ascenso y se desempeñaba como volante. Llegó a jugar hasta sus 28 años, cuando finalmente se retiró luego de la victoria con Yupanqui por 7 a 2 frente a Atlas, por el Torneo Apertura del 99 en el que terminó penúltimo.
En paralelo manejaba un videoclub en Flores llamado “Leiland” y tras colgar los botines le dedicó todo su tiempo a este rubro. En 2001 dejó su emprendimiento cuando se le ocurrió recopilar los mejores momentos de uno de sus clientes (Mariano Monrroy un futbolista que pertenecía al club manejado por Julio Grondona, Arsenal de Sarandí) y mostrarle el video aun dirigente del fútbol mexicano. Al poco tiempo se produce la venta y Grondona/Arsenal transfiere a Monrroy por 400 mil dólares al Irapuato, filial del Querétaro, de México.
A partir del buen rendimiento del jugador el club le abrió las puertas a Bragarnik, un simple empleado que finalmente pasaría a ser el presidente. Así comenzaba su camino en el negocio del fútbol.
Bragarnik comprendió que esto mismo lo podía hacer en Argentina, pero no solo la parte de dirigente, sino también la de representante. En 2004 gracias a la buena relación con el entonces presidente de la AFA, Grondona, se estableció rápidamente y es a día de hoy quer representa a más de 100 jugadores y 20 directores técnicos. Pero su crecimiento, que nunca se estancó, fue más allá. Adquirió acciones de muchos clubes para asesorarlos deportivamente. Uno de sus ejemplos más exitosos es Defensa y Justicia, club en el que arrancó en el descenso y terminó siendo campeón internacional.
SI NO HAY NEGOCIO, HASTA LUEGO.
Claro, es increíble pensar que un club como Defensa, que casi desciende de la B Nacional y que recién es de primera desde 2014, consiguió una Sudamericana y en la final de la Recopa superó a ni más ni menos que al bicampeón de la Copa Libertadores, Palmeiras.
Pero… ¿Qué pasa cuando el plantel rinde y tiene ofertas del exterior? Bragarnik desvalija y vende, vacía por completo la heladera y se llena de dólares.
El ejemplo vivo de esto es cuando a Sebastían Beccacece le extirparon a todos sus futbolistas y sin poder de decisión dio un pasó al costado, su plantel fue deteriorado por el negocio y el entrenador más influyente del Halcón de Varela ya nada podía hacer.
