Una pregunta que no tiene una sóla respuesta, inunda la perspectiva del espectador en el fútbol argentino. ¿Se puede disfrutar del espectáculo o estamos destinados a no poder aprovechar al máximo nuestras virtudes?
Casos que tiran abajo la idea de una posible anulación del alambrado son muchos: no es algo nuevo, desde ayer en el partido de Huracán-Estudiantes en el que se traspasó el límite y un par de hinchas agredieron verbalmente a Mariano Andújar sobre la muerte de su padre o cuando escupieron y tiraron materiales ofensivos a cualquier jugador que se acercaba a tirar un córner, hasta el primer día en el que se pusieron esos feos alambrados por algunos «inadaptados».
Cuando un tema se trata en otros lugares, es bueno estudiarlos para poder sacar una conclusión y pasar de dichos a acciones. Es por eso que si se habla de alambrado si o alambrado no, hay que observar en Europa cómo se lleva a cabo la actividad. Tal como se hizo con el Covid y con muchas otras cosas.
En primer lugar, aclarar que la única piedra, y no menor, que aleja la posibilidad de que en Argentina los alambrados que separan al espectáculo del espectador no existan más, son los «inadaptados».
Estos «inadaptados» son las personas violentas que provocan acciones desagradables al hincha y al protagonista del espectáculo, el jugador. Peligra la seguridad de todos los presentes en la cancha y genera un retroceso en la sociedad.
¿En Europa no existen estos «inadaptados»?
La respuesta es SI. La diferencia entre Argentina y Europa, es la contención de parte de las personas encargadas de proteger la paz entre los ciudadanos. Suceden a diario disturbios adentro y afuera de la cancha pero la seguridad, casi siempre, responde de manera perfecta y ordenada.
Se puede ver en los estadios europeos que no existe ningún tipo de barrera entre el espectador y los protagonistas, salvo por la gran cantidad de personas de seguridad que vigilan de cerca la actividad del hincha para que nada malo suceda. Un alambrado humano.
Es decir, los inadaptados existen en todos lados. Desde Europa hasta las Malvinas. Está en la organización la clave del éxito para que la relación entre el hincha y el espectáculo se mejore aún más.

Por suerte, muchos clubes como Vélez, Banfield, Estudiantes y Argentinos Juniors, entre otros, retiraron los alambrados y fue todo un éxito. No hubo incidentes que sobrepasen el límite de lo lógico y el hincha disfruta cada domingo de su segunda casa.
