Chacarita llevaba seis sin ganar y se incendiaba, pero gracias a Milla logró una gran victoria ante Aldosivi.
El humo que se respiraba en Mar del Plata tenía un olorcito diferente. Eran los resabios de un incendio. Pero, esta vez, lo que se estaba prendiendo fuego no eran unos campos, sino Chacarita. A saber: era el peor equipo del 2008, Giovagnoli se había ido hace dos semanas por la puerta de atrás, llevaba seis sin ganar y Pedro Monzón, en su primer paso al mando, había conocido el sabor de la derrota ante Almagro. Pero, cuando este equipo se estaba por venir abajo, apareció Cristian Milla.El delantero convirtió su 14° tanto en el torneo y alcanzó a Salmerón en lo más alto de la tabla de goleadores. Así, el incendio se apagó.
A pesar de que la historia tuvo un final feliz, el nudo fue problemático. Aldosivi es un equipo poco gentil con sus invitados. En todo el campeonato, como local, apenas había cedido un sólo partido (3-2 ante la CAI) y es una costumbre que los rivales vayan allá a ver qué pasa. Antes del gol de Milla, Bernacchia tuvo que revolcarse más de la cuenta para evitar que su arco cayera en desgracia. Pero, luego de los efímeros avances, Aldosivi se pinchó y se le perdió la brújula. Se volvió un equipo tímido y Chaca lo aprovechó.
La capacidad de los volantes para fabricar los espacios fue la clave para que el Trico ganara. Claro que la frutilla del postre estuvo en la estupenda definición de Milla, quien le dio los tres puntos a su equipo tras eludir a Duarte y definir solo ante Campodónico. Así, Chaca le puso fin a una racha desgraciada y sueña con un lugar en la Promoción. El incendió se apagó gracias a Milla y ahora la licencia para soñar se renovó. Chaca revivió.
