Once fiscales de San Isidro afirman que el magistrado debe ser sometido a una pericia psiquiátrica. El pedido se realizó ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense y la procuración. También le apuntan por mal desempeño.
Once fiscales de San Isidro presentaron denunciaron al Fiscal General Julio Novo por "violencia laboral". Además, si bien no se expresa directamente, dicen que debe "ser sometido a una pericia psiquiátrica". El pedido fue presentado en la Suprema Corte de Justicia y la Procuración bonaerense. Además, dicen que hay "mala administración de recursos humanos, derivación de causas y enroques de fiscales".
Más allá de su desempeño en resonantes casos mediático, Novo es recordado por haber matado a un delincuente que ingresó a su vivienda el 3 de junio de 2002.
"Pedimos se actúe con carácter de urgente, y se analice particularmente en su personalidad al Dr. Julio Alberto Novo, puntualmente sobre los distintos factores y/o motivaciones que pueda poseer y sean incompatibles con el cargo que ostenta", dice el documento.
Los denunciantes afirman que "San Isidro `baila` al compás de los antojos y estados de ánimo que invaden la vida del Sr. Fiscal General, particularidades, de ese transcurso efímero por este mundo, que también están obligados a vivir otros magistrados, funcionarios, empleados y las familias de todos éstos".
"Somos también recurrentemente humillados por los integrantes de la Fiscalía General Departamental, tanto sea ante colegas, ante empleados de menor jerarquía a los que después tenemos que dar directivas, ante abogados de la matrícula, ante los integrantes de organizaciones intermedias, foros de seguridad, etc., e inclusive, ante los propios imputados o víctimas", agregan. Los fiscales denuncian que "se han dado gritos, insultos, amenazas constantes de perder el empleo u otros males, largas esperas, ironías, etc.".
También denuncian que "existen agentes fiscales que se encuentran de turno en forma constante (...) a una guardia de 24 horas al día, durante los 365 días del año, y ello no sólo afecta a la persona sino a la familia que nos rodea y que aún nos acompaña".
Sobre este punto hacen especial mención a un grupo de cinco fiscales que recientemente fueron designados en los casos de "flagrancia" en lo que ellos consideran "la materialización de un castigo encubierto".
"Se pretende que un agente Fiscal solo, sin secretarios ni empleados, intervenga en todos los casos de flagrancia ocurridos en amplias jurisdicciones, desde el momento de la consulta telefónica de parte del personal policial hasta el juicio oral", explican.
Además, mencionan que estos fiscales de flagrancia tuvieron un trato "humillante" porque fueron designados "sin ni siquiera tener prevista -obviamente con intención- la asignación de un despacho", lo que los obliga a recorrer las distintas dependencias, incluso mencionan "pasillos" o "altillos" donde montar su oficina.
Otro de los métodos de castigo que denuncian los fiscales es "la reasignación de causas -se aparta a un fiscal de ellas y se designa a otro- obstaculizándose de ese modo las investigaciones y el normal desarrollo de los procesos".
Los fiscales dicen que esto se dio "en los casos más resonantes, complejos y de gravedad institucional" y entre ellos mencionan el crimen de María Marta García Belsunce, donde Molina Pico se enfrentó con Novo, el homicidio de Ernesto Mata y la megacausa de los asesinatos de los colombianos en Unicenter y San Fernando.
En el petitorio, los fiscales solicitan como primer punto una entrevista con el presidente de la Suprema Corte, Luis Genoud, y con la procuradora general, María del Carmen Falbo y además "la inmediata intervención de la Fiscalía General de San Isidro".

