El fin del impuesto PAIS representa un desafío fiscal. Según el Presupuesto 2025, la recaudación caerá en aproximadamente 1,1% del PBI, lo que equivale a 5,4 billones de pesos.
El impuesto PAIS, implementado durante el gobierno de Alberto Fernández, dejará de regir en menos de un mes. Esta medida, que formó parte de las políticas de emergencia económica, fue aplicada durante casi cinco años y abarcó el acceso a divisas para importaciones, consumos en el exterior y turismo internacional. Su eliminación tendrá efectos significativos en la economía, tanto a nivel macroeconómico como en los costos para los consumidores.
Desde este martes, el Gobierno eliminó el anticipo del 95% del impuesto PAIS para el acceso a divisas destinadas al pago de importaciones. ARCA (ex AFIP) oficializó la medida mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, argumentando que el pago adelantado perdió sentido debido a la cercanía del vencimiento definitivo del tributo, previsto para el 22 de diciembre.
Con esta decisión, los despachos de importación registrados a partir de ahora no requerirán dicho adelanto, lo que disminuye el tipo de cambio implícito para los importadores. Según el Banco Central, los pagos de importaciones se realizan a 30 días, un plazo que coincide con la fecha en que el impuesto PAIS dejará de aplicarse, lo que simplifica las operaciones y reduce los costos para los importadores.
Impacto en el turismo y el dólar tarjeta
La desaparición del impuesto PAIS también modificará los costos asociados al turismo en el exterior y a los consumos en dólares con tarjetas de crédito. Hasta ahora, estas operaciones incluían una carga tributaria que encarecía significativamente el tipo de cambio. Con la eliminación del tributo, el dólar tarjeta, utilizado para gastos turísticos, quedará gravado únicamente con un 30% a cuenta del impuesto a las Ganancias. Esto posicionaría su valor en torno a $1.300, lo que abaratará los viajes y consumos en el extranjero.
El Banco Central estima que la mitad de los gastos de los argentinos en el exterior se realizan con dólares adquiridos a través del mercado MEP, mientras que el resto se canaliza mediante el dólar tarjeta. Sin embargo, algunos analistas advierten que un aumento en la demanda de MEP podría ampliar la brecha cambiaria, generando presiones adicionales sobre las reservas internacionales y los mecanismos de estabilización cambiaria.
Reajustes fiscales para compensar la pérdida recaudatoria
El fin del impuesto PAIS representa un desafío fiscal. Según el Presupuesto 2025, la recaudación caerá en aproximadamente 1,1% del PBI, lo que equivale a 5,4 billones de pesos. Para compensar esta pérdida, el Gobierno proyecta incrementos en otros tributos clave.
El impuesto a las Ganancias aumentará su participación en el PBI, pasando de 4,42% en 2024 a 5,05% en 2025, con una recaudación nominal que alcanzará los 38,5 billones de pesos. Por su parte, los derechos de exportación también registrarán un alza, con un incremento nominal del 100,4%, lo que elevará su peso en el PBI del 0,96% al 1,43%.
El monotributo y los impuestos a los combustibles también experimentarán ajustes significativos. El componente impositivo del monotributo duplicará su participación, mientras que los tributos a los combustibles casi se duplicarán, pasando del 0,38% del PBI en 2024 al 0,76% en 2025. Estas medidas buscarán mitigar el impacto fiscal del fin del impuesto PAIS y sostener el equilibrio en las cuentas públicas.
Balanza turística y desafío cambiario
El saldo de la balanza turística continúa siendo un factor crítico. A pesar de que muchos consumos en el exterior se financian con dólares propios, el déficit en la cuenta cambiaria por turismo sigue siendo elevado. Según datos de Analytica, este déficit alcanzó los USD 3.939 millones en lo que va del año, con un promedio mensual de USD 760 millones en períodos previos a la pandemia.
En términos de turismo emisivo, la eliminación del impuesto PAIS podría incentivar aún más los viajes al exterior. Datos del Indec indican un crecimiento del 24,7% en los viajes internacionales de argentinos en octubre, en comparación con el mismo mes del año anterior. Este incremento contrasta con la caída del 30% en el turismo receptivo, reflejando una balanza desfavorable para la economía local.
La decisión de eliminar el impuesto PAIS marca el fin de una etapa de emergencia económica, pero abre nuevos desafíos fiscales y cambiarios que el Gobierno deberá gestionar en los próximos meses.
