Conciente de su capital político, el “Colorado” atiende su propio juego y selló un acercamiento con De la Sota. Se trata de una alianza de cara a las legislativas, pero es también un acuerdo político hacia 2015. La desconfianza del líder del PRO y la incertidumbre respecto a una lista conjunta en octubre. La disputa por la Provincia.
Las distintas encuestas señalan un importante crecimiento en la intención de voto de Francisco De Narváez para las elecciones legislativas. Hace días que desde el denarvaísmo hablan de un virtual empate técnico con la ministra Alicia Kirchner. El “Colorado” no pierde el tiempo, y tras el multitudinario cacerolazo del 18A, selló un acuerdo electoral con el gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota. Se trata de una alianza de cara a las legislativas, pero es también un acuerdo político hacia 2015.
"Hablamos de 2013, pero también de 2015, porque la gente necesita un horizonte", dijo una fuente que participó de la reunión en la casa del diputado. Es que conciente de su propio capital político, el legislador estaría alejándose de la posibilidad de acordar con el PRO una lista para octubre. Aún más, vislumbra un futuro presidencial en De la Sota y se entusiasma con un trabajo en conjunto que lo pueda llevar a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
A sabiendas de que el líder del PRO, Mauricio Macri, tiene grandes dificultades para encontrar un candidato en la Provincia que le permita olvidarse de un acuerdo con su espacio, De Narváez juega con ventaja. Atento a esto, muestra sus cartas y deja en claro que esa dependencia no es recíproca. En este sentido, la foto con De la Sota genera incertidumbre en Macri, que observa como uno de sus potenciales aliados para este año da señales de independencia y no parece decidido a abonar a su candidatura presidencial.
Más allá de la rispideces en la relación personal con Macri, al “Colorado” no le habría caído bien la estrategia de cercar su figura con una potencial candidatura del intendente de San Isidro, Gustavo Posse. Atendiendo a su propio juego, ahora parece decidido a participar en el eje peronista que construyen De la Sota, el jefe de la CGT Hugo Moyano y el ex ministro Roberto Lavagna. En este acuerdo, el gobernador cordobés se comprometió a bajar al territorio bonaerense para sumarse a la campaña del diputado, algo que Macri ya observa con gran desconfianza.
Aunque desde el macrismo todavía no descartan un acuerdo con De Narváez más cerca del cierre de listas en junio -aún con más chances de concretarse si Macri cerrara un acuerdo con Lavagna en Capital- saben que para soñar con la presidencia en 2015 deberían consumar un mínimo de veinte puntos en la Provincia en las legislativas. También tienen en claro que si se baja el ex dueño de Casa Tía, será difícil imponer un candidato. Mientras tanto, los tiempos se acortan y las últimas señales del “Colorado” ya generan ruido y desconfianza en el líder del PRO.
