El organismo previsional adjudicó una compra por 450 millones de dólares en tiempo récord y con condiciones que dejaron fuera a tres de los cuatro oferentes. Pagará un 20% más por productos de menor calidad. Denuncian un proceso hecho a medida para beneficiar a una empresa.
El PAMI quedó en el centro de un escándalo por una licitación exprés para la compra de pañales y apósitos, en un proceso plagado de irregularidades que terminó favoreciendo a una sola empresa. La contratación, que involucra 450 millones de dólares por tres años, se cerró en apenas seis días hábiles, dejando fuera de competencia a tres de las cuatro compañías interesadas.
La denuncia fue realizada por el periodista Andrés Lerner, quien reveló que la licitación se lanzó el 14 de abril y se resolvió el 25 del mismo mes, en medio del feriado de Semana Santa. Tres empresas presentaron cartas formales al PAMI advirtiendo que no pudieron participar por los plazos exiguos y las condiciones técnicas excluyentes. Solo una empresa terminó compitiendo y se quedó con el contrato.
«El PAMI va a pagar los pañales un 20% más caros por una licitación exprés», señaló Lerner. Además, advirtió que los productos adjudicados tienen menor calidad que los actuales: contienen menos gramos de celulosa, no tienen doble capa de absorción y presentan deficiencias en la sujeción.
1- Adorni anunció que el Gobierno cortaba un «curro» con los pañales del PAMI
2-El PAMI los paga más caros que antes
3-El PAMI pagan por anticipado
4- Los pañales no llegan a los jubiladosFIN pic.twitter.com/VhuFOwOIA3
— Andres Lerner (@andreslerner90) July 25, 2025
Según documentación oficial, el nuevo sistema incluye un pago adelantado del 3% del contrato total, unos 13,5 millones de dólares. También exige contar con grandes depósitos y seguros por 25 mil millones de pesos, requisitos difíciles de cumplir en menos de una semana, lo que alimentó las sospechas de que el proceso fue diseñado para restringir la competencia.
El vocero presidencial y candidato a legislador porteño, Manuel Adorni, defendió la operación y negó cualquier irregularidad. Sostuvo que la nueva modalidad elimina intermediarios y permite una entrega directa a domicilio, lo que, según su versión, generaría un ahorro anual de 5.000 millones de pesos. Sin embargo, hasta ahora el Gobierno no mostró los cálculos que justifican ese ahorro ni desmintió el aumento del 20% en los precios ni la baja calidad del nuevo producto.
La licitación de los pañales es la tercera compra más importante que realiza el PAMI, detrás de la adquisición de medicamentos y la cobertura de internaciones. El escándalo se suma a una serie de cuestionamientos sobre la transparencia en las contrataciones del actual gobierno y genera alarma entre los afiliados del organismo, que temen por la calidad del servicio.
En la oposición, varios dirigentes pidieron la intervención de la Auditoría General de la Nación y un pedido de informes al Congreso. Organizaciones de jubilados reclamaron que se anule la licitación y se garantice un proceso competitivo, transparente y con criterios de calidad.
Hasta el momento, la conducción del PAMI no respondió públicamente a las denuncias. La falta de explicaciones alimenta la sospecha de que, lejos de buscar eficiencia, la licitación de los pañales fue un negocio cerrado entre pocos.
