El contundente triunfo de Axel Kicillof en la provincia de Buenos y la sorpresiva victoria de Sergio Massa en el orden nacional, le permitió a muchos intendentes de Unión por la Patria estirar su ventaja o incluso ganar en municipios donde la contienda electoral no era favorable.
Además, generó que el peronismo le arrebatará importantes distritos a Juntos por el Cambio, como son los casos emblemáticos de Bahía Blanca, Lanús, La Plata y Olavarría, lo que provocó un nuevo capitulo en la interna cambiemita.
Ezequiel Galli, jefe comunal de Olavarría que perdió las elecciones del último domingo, fue el primero que salió a protestar sin pelos en la lengua de y manera publica. «Es difícil argumentar desde la derrota de un partido Vecinal. Era necesario someter a los intendentes a una interna sin la certeza de que fuera un tramite ? El ego no los dejó respetar a los legítimos referentes. Difícil conducir desde la casa y desde la derrota», publicó en sus redes sociales.
Galli puso en palabra lo que muchos creen: la feroz interna de las PASO entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich le costó caro a JxC.
La Plata fue epicentro, con suspenso y hasta último momento, de otra dura derrota de Juntos. Julio Alak, candidato de UxP, le ganó muy pocos votos al mandatario Julio Garro.
Los cuestionamientos al seno de JxC no son exclusividad de los jefes comunales. Por estos días, tras la victoria de Sergio Massa y el segundo puesto de Javier Milei, que dejó a Patricia Bullrich sin balotaje, las tensiones van in crescendo en todos los órdenes.
