En el recinto hubo un corte de energía y los concejales debieron trabajar sin micrófonos ni aire acondicionado. Paradójicamente se aprobó un expediente para pedirle a EDENOR que brinde soluciones a los reiterados apagones. Hubo polémica y debate por la cesión de la calle Lainez, en Boulogne. Tamibién ingresó un proyecto de la Asamblea de Bosque Alegre.
El Concejo Deliberante de San Isidro sesionó el día miércoles, y aprobó un proyecto de comunicación en el cual le reclamó a la empresa EDENOR S.A. soluciones frente a los reiterados cortes del suministro de energía eléctrica que vienen sufriendo distintas zonas del distrito. Paradójicamente, la sesión se llevó a cabo sin luz, producto de un corte energético que duró cinco horas. Los concejales sesionaron a media luz (ya que funciona una de emergencia), pero debatiendo sin micrófonos y en un ambiente muy caluroso por la falta de aire acondicionado.
En el proyecto el legislativo le pide al Departamento Ejecutivo que gestione ante EDENOR el efectivo cumplimiento de los compromisos asumidos por representantes de esta empresa en la audiencia celebrada el 13 de octubre de 2010 ante el Ente Nacional de Regulación de la Electricidad (ENRE).
En aquella audiencia se acordó que EDENOR desarrolle “tareas para asegurar la provisión de la potencia necesaria para abastecer la demanda eléctrica y garantizar el normal suministro de este servicio principalmente durante períodos estacionales en los cuales aumenta el consumo energético”, reza el proyecto que apunta a “evitar los reiterados cortes de electricidad que sufren muchas zonas de San Isidro”.
Además, el cuerpo aprobó con una votación de 14 a 9 un expediente que entrega a vecinos frentistas de Boulogne la tenencia precaria de un tramo de la calle Lainez al 1000. Denuncian que en ese fragmento se producen hechos de inseguridad y que no tiene salida a otras arterias. Para efectivizar el intercambio de esos 1450 metros por dos años, los vecinos deberán abonar un canon del 10% anual de la tasación del Banco de la Provincia de Buenos Aires. El intercambio se produjo en un agregado del texto que indica la posible venta en el futuro.
El oficialista Carlos Castellano defendió el proyecto, dijo que la función del municipio es ordenar y que no se afecta a los vecinos externos. La bancada kirchnerista se expresó a través de su presidente Santiago Cafiero, quien manifestó la preocupación de que ese espacio público se transforme en el futuro en un espacio privado. Su compañero de bloque, Fabían Brest, también se expresó tajantemente en contra, igual que Leandro Martin. El socialista Fernando Pose también estuvo en contra, igual que el vecinalista Pablo Chamatrópulos, la peronista Audora Bastidas, y la francisquista Ester Fandiño.
Además de los integrantes del interbloque, el oficialismo contó con el acompañamiento del hombre de Nueva Acción Cívica Vecinal San Isidro Ricardo Aragona, y de la edil del GEN Florencia Longo.
Finalmente, los asambleistas de Bosque Alegre hicieron llegar a la opsición un proyecto de Ordenanza para declarar el "Espacio Natural y Comunitario", y que contempla la protección integral del bosque ribereño bajo la figura de "Parque Natural Municipal", con la instalación de espacios sanitarios acordes, la derogación del convenio con el CASI para que el Campo Nº 6 vuelva a la comunidad, la gestión ambiental correspondiente según las leyes nacionales y provinciales del ambiente, entre otras cosas. Llevó la firma de Cafiero, Martin, Girassoli, Bringas, Brest, Hilding Ohlsson, Chamatròpulos y Bastidas.
También se aprobó un proyecto para consultar a los vecinos sobre el cambio de nombre de la calle Aramburu. Se quería poner su anterior nomenclatura, El Ombú, pero habrá consulta ciudadana.

