Con fuertes cuestionamientos como actual líder del PJ y debilitado políticamente, Daniel Scioli apuesta a recomponerse mediante la alianza con los intendentes bonaerenses. Sin embargo otro actor comienza a ser clave para recuperar el poder: el sector agropecuario.
Despechados por las medidas tomadas por el gobierno nacional durante su gestión y desesperanzados ante las pocas posibilidades de entablar una mesa de diálogo efectiva, los sectores del agro bonaerense reclaman que Daniel Scioli sea un interlocutor “diferente”.
En los últimos días diversos referentes de entidades agropecuarias y electos legisladores de la oposición ligados al sector, han exigido que el gobernador bonaerense emita un pronunciamiento "firme y claro" contra la política del subsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, y la gestión de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncaa).
Sin dudas una de las declaraciones más duras en este sentido provino el vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y diputado electo por Unión Pro, Jorge Srodek, quien calificó al gobernador como “un felpudo” de Néstor Kirchner y agregó: "Esperamos una definición política de Scioli con respecto a este tema. No puede seguir haciéndose el distraído. Si está convocando al diálogo y quiere fijar una política propia del gobierno provincial, debería empezar por ahí. Se acabó el tiempo de las palabras, ahora necesitamos hechos para avanzar en la solución de temas"
El gobierno provincial está armando una Mesa Agropecuaria provincial que se realizará probablemente el 22 de julio próximo, en la que estarán presentes los legisladores electos de fuerzas opositoras ligados al campo, tales como Jorge Solmi, Ricardo Zamperetti y Jorge Srodek, los tres de Unión Pro. La medida es concordante con la política “dialoguista” implementada desde las pasadas elecciones legislativas por Scioli.
Sin embargo, los legisladores ya anticiparon que si no hay temas puntuales a tratar la reunión no servirá para plantear soluciones específicas, que es lo que esperan del encuentro. En este sentido expresaron: “Esperamos medidas concretas con respecto a este tema. Hablar es muy interesante. Pero creemos que la Provincia debe tomar medidas concretas contra el cierre de tambos y sobre la comercialización del ganado, porque Scioli es el gobernador del 30 por ciento de la cuenca lechera del país y de la mitad del stock ganadero.”
De este modo, exigen que el gobierno provincial se distinga del nacional y abren la puerta para una alianza que podría traer frutos a ambas partes: poner en la agenda política la emergencia agropecuaria y apuntalar al alicaído gobernador.
Sin dudas Scioli, que en estos momentos se ocupa de concretar alianzas con los intendentes bonaerenses fundamentales para la gobernabilidad y para recuperar el poder perdido, bien podría encontrar un aliado fuerte dentro del sector rural. Sobre todo teniendo en cuenta que son momentos en que el gobierno nacional está fuertemente debilitado ante la opinión público y el campo se alza como un actor fundamental en el proceso de reorganización nacional.
Pero para lograr una alianza con dicho sector deberá dar un paso fundamental: tomar la decisión de abandonar la imagen de “incondicional” del kirchnerismo y hacer aún más evidentes sus diferencias con el oficialismo.
Por Laura Elisandro
