La semana pasada iban a compatir una cena en Pinamar y una conferencia de prensa peronistas disidentes, macristas y possistas para avanzar en su estrategia electoral de 2013: participar en las primarias y que la sociedad elija al rival del kirchnerismo. Sin embargo, no se pudo concretar. Una de las causas fue que Monzó, armador del PRO, invitó a participar a los Ivoskus.
Peronistas disidentes, macristas y radicales trabajan en la provincia de Buenos Aires para acercar posiciones y coincidir en un frente común en las elecciones primarias de agosto. Su idea es, esta vez sí, aprovechar las internas abiertas y obligatorias para que el electorado decida cabeza de lista y el orden de los candidatos a diputados nacionales que enfrentarán al kirchnerismo en las generales de octubre.
En ese sentido se iban a manifestar la semana pasada, pero diferencias aún no saldadas lo impidieron.
La idea de los referentes de estos tres espacios –Jesús Cariglino y Francisco de Narváez por el peronismo, Gustavo Posse por el radicalismo y Mauricio y Jorge Macri por el PRO– era compartir un gran asado el último jueves, junto a sus aliados menores, y realizar una conferencia de prensa el viernes para exhibir al frente en público. Sin embargo, no se pudo llevar a cabo….
Una de las causas fue el rechazo del possismo a uno de esos posibles aliados que acercó el PRO. Cuando el sector del intendente de San Isidro se enteró que el macrismo –más precisamente Emilio Monzó, ministro de Gobierno porteño y armador del PRO– había invitado al ex jefe comunal de San Martín Ricardo Ivoskus y a su hijo, el concejal Daniel, a las conversaciones del frente común, pusieron el grito en el cielo.
“Si los Ivoskus entran por una puerta, nosotros salimos por la otra”, les dijo Posse a los referentes del PRO, y pasó a explicarles que el diputado provincial de su espacio, Walter Carusso, era el encargado del armado en el primera sección electoral y mantenía una interna en San Martín con los Ivoskus que data de hace más de una década. Esto le informó Gustavo Posse a Mauricio y Jorge Macri. Éste último está enfrentado con Monzó por la estrategia electoral en la Provincia. Los Macri serían los primeros interesados en que Posse no se aleje del espacio y sea uno de los precandidatos en agosto.
Al enterarse de esa invitación, el sanisidrense “le vació” el asado a Monzó, luego que se “solidarizaran” con él Cariglino y De Narváez. Según lo acordado de antemano con el PRO. Posse se encargaría del armado y de incluir (o excluir) del frente común a los dirigentes “no peronistas”, es decir, radicales, vecinalistas e independientes.
De todas maneras, el asado del jueves se hizo igual, pero fue netamente del PRO y pocos aliados más. Entre los primeros se encontraban Monzó, Gabriela Michetti, Néstor Grindetti, Esteban Bullrich, Diego Santilli, Cristian Ritondo, Rogelio Frigerio y Oscar Moscariello. Entre los aliados estaban Martín Seefeld, actor y amigo de Macri, y el ex futbolista del Seleccionado Argentino, Julio Cruz. Curiosamente pegó el faltazo el jefe comunal de Vicente López.
Ese día, incluso, el matutino Página/12 reprodujo declaraciones de Monzó donde reconocía esas intenciones aliancistas: “En la primera sección el acercamiento de Posse, Cariglino e Ivoskus nos deja en condiciones de dar la pelea”, había afirmado. Al ser consultado por LaNoticiaWeb, Monzó expresó que el asado, desde un primer momento, “era para diputados y ministros del PRO, y dirigentes peronistas que ya vienen trabajando hace tiempo con nosotros”. De todas maneras, aclaró: “Más que poner límites y tomarse la autoridad de decir quien sí y quien no, lo mejor sería tener humildad y que las preferencias las ponga la gente”.
Entre los anotados a disputar la interna ya están De Narváez y Posse, quien mantiene un perfil alto en el verano y hace campaña en la costa atlántica. Aún falta saber el candidato del PRO. Si bien Mauricio Macri no descartó postularse en la Provincia, él y Monzó ya propusieron a Carlos Melconián y Guillermo Montenegro, ambos resistidos por Jorge Macri.
