Con la intención de acelerar los tiempos, la Dirección General de Comisiones citó para este viernes a las 10 a las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda. Desde Unión por la Patria sostienen que esa convocatoria es ilegal
Mientras la atención política se concentra en la sesión de este jueves en la Cámara de Diputados, el recorrido de la ley de modernización laboral sumó un nuevo foco de conflicto. En las últimas horas, el oficialismo quedó en la mira por una decisión que desató fuertes cuestionamientos de la oposición más dura, que acusa a La Libertad Avanza de avanzar con pasos administrativos “ilegales” antes de que el texto siquiera complete su trámite parlamentario.
El detonante fue la aceptación por parte del Gobierno de cambios sobre el proyecto que llegó desde el Senado. En particular, el oficialismo accedió a eliminar el polémico artículo 44, vinculado a las licencias, una concesión que destrabó negociaciones pero que también altera el itinerario legislativo. Si la Cámara baja aprueba el texto con modificaciones, el proyecto deberá regresar obligatoriamente al Senado para su revisión final.
Ese escenario ya estaba contemplado en el cronograma que diseñó el oficialismo para sancionar la norma antes del cierre del período de sesiones extraordinarias. La meta es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la ley como un logro político en la apertura de sesiones ordinarias. Con ese objetivo, se preveía que el Senado tratara el tema este viernes y que la semana próxima se llevara al recinto, respetando el requisito de siete días que exige la Cámara alta entre dictamen y tratamiento en el pleno.
Sin embargo, lo que encendió la furia de la oposición fue que el Senado avanzara con una convocatoria formal a comisiones para este viernes, pese a que el texto todavía no había sido aprobado en Diputados. La jugada fue leída como una señal de apuro y como un intento de forzar el procedimiento parlamentario antes de tiempo.
La convocatoria se conoció este miércoles e incluye a las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado. La reunión fue fijada para las 10 de la mañana en el Salón Azul, con el objetivo de tratar el proyecto de ley de modernización laboral, aun cuando la Cámara baja todavía no terminó de debatirlo.
El tema fue expuesto en el plenario de este miércoles en Diputados por el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez. A las 21 horas, el santafesino leyó el texto de la convocatoria y lanzó una dura acusación: “cuando todavía no tienen expediente. De hecho, convocan con el número 159/25, mensaje N° 35/25 y proyecto de ley de modernización laboral, cuando ese expediente ya no está más. Ese expediente dio origen a una orden del día del Senado; esa orden del día del Senado a una media sanción del Senado; esa media sanción del Senado se transforma en una orden del día de Diputados hoy, con el dictamen; y todavía falta mañana una sesión que no sé si van a tener quórum, quizá sí, quizá no… Obviamente nuestro deseo es que no tengan quórum, y que después no saben qué es lo que va a pasar y ya están convocando… ¡Absolutamente ilegal! ¡Absolutamente ilegal!”.
En su intervención, Martínez también apuntó contra lo que definió como “el apuro” del oficialismo por cerrar la ley cuanto antes. Según planteó, esa estrategia termina siendo contraproducente incluso para el propio Gobierno, porque suma nuevos argumentos para impugnar el proceso. “El apuro”, sostuvo, va “en contra de lo que ustedes quieren, que esta ley salga. Porque esto lo que genera es un nuevo marco de impugnación que hay alrededor de todo esto. ¿Cómo van a estar convocando en el Senado cuando todavía no tienen expediente?”.
El diputado de Unión por la Patria calificó la maniobra como una señal grave y aseguró que el oficialismo está generando un escenario que puede volverse en contra del proyecto. En ese marco, consideró “terrible lo que están haciendo” y advirtió que “se van a llevar por delante la ley que ustedes quieren impulsar”. Finalmente, cerró con una frase lapidaria: lo que está haciendo el oficialismo es “una barbaridad incomprensible, absolutamente antirreglamentario, anticonstitucional e ilegal”.
