El alcalde carioca, Eduardo Paes, publicó la resolución en el Boletín Oficial que establece que desde la noche del 4 de noviembre hasta la mañana siguiente no podrán venderse bebidas alcohólicas en la zona del Maracaná.
La final de la Copa Libertadores entre Boca y Fluminense en el mítico Maracaná tendrá un condimento menos: el alcohol. Las autoridades de Río de Janeiro decretaron la «Ley Seca» en los alrededores del estadio para el día que se dispute ese partido.
El decreto 53.417 fue firmado por el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes. Fue publicada en el Boletín Oficial del gobierno local, a través de un breve decreto que habla de la necesidad de «mantener el orden urbano» y de garantizar «los intereses del público» respecto de la seguridad en esa final, la más importante del continente.
La medida fue tomada como parte de una estrategia preventiva de cualquier incidente que pueda generarse en la ciudad a la que arribarán miles de hinchas xeneizes provenientes de la Argentina y de distintas partes del mundo. Un dato estimativo habla del arribo de 100 mil boquenses, con y sin entradas.
En ese texto, la comuna dejó establecido que «queda prohibida toda y cualquier comercialización y consumo de bebidas alcohólicas en torno del Estadio Maracaná».
Además, precisa que la medida regirá desde la medianoche del 4 de noviembre, fecha en que se disputa el partido, hasta las 6 de la mañana del día siguiente, a fin de evitar incidentes en los festejos de uno u otro club.
