Algunos se bajaron de la carrera antes de la largada y decidieron no competir por la reelección. Otros, no lograron superar las Primarias de agosto. Y el resto sufrió un duro revés en las urnas el domingo pasado. Katopodis en San Martín, la gran excepción.
Algunos se bajaron de la carrera antes de la largada y decidieron no competir por la reelección. Otros, no lograron superar las Primarias de agosto. Y el resto sufrió un duro revés en las urnas el domingo pasado.
En efecto, la mayoría de los intendentes que pertenecían al armado territorial de Sergio Massa y que este año “pegaron el salto” hacia el oficialismo fueron derrotados en sus distritos.
De ese grupo, sólo el jefe comunal de San Martín, Gabriel Katopodis, logró imponerse en las elecciones de este año y retener por cuatro años más la intendencia de ese populoso distrito del noroeste del Conurbano.
El resultado en las urnas fue, para algunos analistas, el costo que pagaron los intendentes que protagonizaron el éxodo del massismo por ese movimiento con el que buscaron aumentar sus chances de retener los distritos ante la progresiva caída en la intención de voto de su entonces referente, Sergio Massa.
EN LAS PASO
El primer capítulo de la racha adversa para ese puñado de jefes comunales que “pegaron el salto” fue en las PASO del 9 de agosto pasado.
En esos comicios, los intendente que pocas semanas antes habían abandonado a Massa para retornar al redil del FpV tuvieron un indicio del revés electoral.
Las primarias marcaron la derrota de uno de los históricos “caciques” del Conurbano, el intendente de Merlo, Raúl Othacehé, quien había vuelto al Frente para la Victoria y perdió en la interna con Gustavo Menéndez. Un caso similar fue el de Daniel Bolinaga, de Arrecifes.
En tanto, en Almirante Brown, el diputado nacional y ex intendente Darío Giustozzi, uno de los principales referentes del massismo hasta su sorpresivo retorno al FpV, perdió en la interna kirchnerista frente al titular del IPS y, a la postre, jefe comunal electo, Mariano Cascallares.
En tanto, las elecciones del domingo marcaron las caídas de Humberto Zúccaro, en Pilar -a manos del macrista Nicolás Ducoté- y de José María Eseverri en Olavarría por parte de Ezequiel Galli, también de Cambiemos.
El único retornado del massismo al FpV que tuvo éxito fue Gabriel Katopodis quien se impuso, en San Martín, al ex intendente local Ricardo Ivoskus que se postuló por Cambiemos.
En tanto, en Escobar, el intendente Sandro Guzmán también retornó a las filas del oficialismo aunque no se presentó para la reelección: el candidato kirchnerista, Ariel Sujarchuk, que había ganado la interna de FpV logró imponerse a sus contrincantes Leandro Costa (Cambiemos) y Luis Carranza (UNA).
De este modo, sólo uno de los cinco jefes comunales “arrepentidos” del massismo logró retener la intendencia mientras que el resto debió pagar con sus cargos los saltos de partido
En tanto, otro intendente que dejó el Frente Renovador, pero en su caso para sumarse a Cambiemos, tuvo una contundente victoria en las urnas el domingo pasado. Se trata del jefe comunal de San Isidro, Gustavo Posse, quien obtuvo el 51 por ciento de los votos y se aseguró cuatro años más de mandato.
OTRAS DERROTAS
Pero las urnas tampoco trajeron buenas noticias para el grueso de los intendentes massistas que decidieron permanecer dentro del Frente Renovador para competir por la reelección. De los cuatro que buscaron un nuevo mandato, sólo dos lo consiguieron.
Los triunfadores fueron Joaquín de la Torre, quien se aseguró un nuevo período al frente de la intendencia de San Miguel, al obtener una resonante victoria el domingo pasado con el 41 por ciento de los votos frente a su principal rival, Franco La Porta, del Frente para la Victoria.
En tanto, en el distrito de General Alvarado (Miramar), el massista Germán Di Césare también fue reelecto al imponerse por un margen de 5 puntos frente al candidato del FpV.
Las derrotas para los jefes comunales de UNA que buscaron un nuevo mandato tuvieron como escenario el Conurbano.
En Malvinas Argentinas, el histórico intendente Jesús Cariglino perdió por una diferencia mínima en su distrito frente al candidato del Frente para la Victoria Leo Nardini, quien asumirá en su lugar a partir del próximo 10 de diciembre.
En tanto, en Hurlingham, el massista Luis Acuña también sufrió un duro revés en manos del kirchnerista Juan “Juanchi” Zabaleta, quien obtuvo uno de los triunfos más resonantes para el kirchnerismo en el mapa político del Conurbano.
El frente UNA, además, perdió otras dos intendencias en las que los actuales jefes comunales decidieron no postularse para dar lugar a otros candidatos.
En Mercedes, el massista Carlos Selva no compitió por la reelección. Allí, UNA postuló a Marcelo Denapole, quien el domingo pasado cayó derrotado en manos del camporista Juan Ignacio Ustarroz.
Un caso similar se registró en General Lavalle, otra comuna massista. La jefa comunal Marcela Passo cedió la candidatura con la boleta de UNA a su antecesor Osvaldo Goicoechea, quien buscaba recuperar la intendencia.
Goicoechea, finalmente, perdió el domingo pasado frente al candidato de Cambiemos, José Humberto Rodríguez Ponte.
