El médico clínico y asesor presidencial en la pandemia habló en Radio UrbanaBA y analizó la aparición de la cepa Delta. Dijo que aún no hay datos suficientes para hacer conclusiones, y enfatizó que le preocupa más la cepa de Manaos. Y fue optimista con el futuro: “en algún momento el virus va a dejar de evolucionar”.
El Dr. Luis Camera, médico clínico y asesor presidencial en la pandemia, analizó la cepa Delta y repasó la evolución del Coronavirus en un diálogo con Radio UrbanaBA.
¿Qué nos puede decir sobre la cepa Delta y Delta Plus?
Hay datos contrastantes respecto a estas cepas. Es bastante claro que ambas contagian más, con más velocidad, y una persona puede contagiar a cuatro. Ya estamos lidiando con cepas muy contagiadoras. Por otro lado, a lo mejor está contagiando a población muy joven, o vacunados, y la letalidad sea francamente menor. Por lo menos con los datos británicos del primer mes. Hay que esperar un poco más. A lo mejor es una evolución más contagiosa pero más benigna. Se verá en no menos de tres o cuatro semanas. Mientras tanto, hay que intentar que esta cepa no crezca. No cabe la menor duda de que hay que frenarlo. Hay que intentar que no ingrese. Ya se detectaron a tres personas con esta cepa, pero en el último estudio genómico del 14 de junio no estaba dando vueltas. Hasta ahora está controlado, pero la experiencia mundial indica que el virus entra, aunque para esa altura seguramente tendremos mucha gente vacunada.
¿Las vacunas que recibimos actualmente, con primera o segunda dosis, pueden bajar la intensidad a estas cepas?
Hacen falta más datos. Se necesitan más datos serios. Aparecen muchos datos que son de información periodística, y no siempre coinciden con la realidad. En datos reales y concretos, si miras la mortalidad en Reino Unido, hoy es mucho más baja que con el virus tradicional. Es cuestión de esperar porque los pacientes se están infectando ahora y quizás en dos semanas empiezan a aparecer fallecidos. En lo que no cabe dudas es que hay más contagiados, y eso te coloca en una situación complicada, aunque quizás sea un virus más inocente. Esto pasa en las cepas de ahora, que redujeron la letalidad a entre 1,4 y 1,7. Esta epidemia de segunda ola es proporcionalmente menos mortal que la del año pasado, pero como hay muchos más contagios se mueren muchas más personas.
¿Cómo se gesta una nueva cepa?
La cepa es la misma. Son variantes. Un virus tiene un montón de proteínas, como 30 mil moléculas diferentes, y pequeñas modificaciones en el orden de esas moléculas generan distintas variantes. Es como tener varis hijos y no son todos parecidos. Cada vez que el virus se replica, las copias no son iguales. Y eso va sucediendo de forma permanente. Pero algunas de esas copias son más exitosas. Estamos esperando que en algún momento el virus se autodestruya, que siga generando “hijos” o modificaciones que no contagien. Eso sería lo ideal. Y es lo que pasó con los dos coronavirus anteriores, que llegaron a un momento de no contagiar más. Lamentablemente este virus va generando mutaciones que son más contagiadoras.
Y esas mutaciones se dan sí o sí en grandes centros urbanos o altas concentraciones de población…
Claro, que es donde replica el virus. Salió una advertencia muy fuerte hacia Brasil, porque tiene mucha replicación y gran cantidad de casos. Y cuanto más se divide el virus, hay más posibilidad de mutaciones. Brasil ya lleva más de cinco mutaciones. La P1 es el virus de Manaos, y es peligroso en serio.
¿La segunda ola nuestra está vinculada al virus andino?
Con el Manaos. Era el Andino y ahora es el Manaos. Y también entró el inglés, el virus de Kent, que ha sido un poco desplazado. Por eso digo, que a lo mejor, en Europa entró el Delta pero no significa que en América ingrese también. En cada Continente no circula el mismo perfil del virus. Pero hay que hacer todas las medidas preventivas. Eso tiene que quedar claro. Lo que no sé es si nos va a impactar al largo plazo. Algunos dicen que sí, pero aún no lo sabemos porque vamos a tener mucha gente vacunada. Estoy más preocupado por los virus que ya tenemos.
La famosa Gripe Española, la Influenza, y las mutaciones del siglo pasado, en algún momento dejaron de molestar…
En algún momento el virus va a dejar de evolucionar. Algunos virólogos dijeron desde el principio, y es una posibilidad de que ocurra, que el virus se adapta al ecosistema y no mata a todos para terminar siendo un “coronavirus inocente”. Hay Coronavirus inocentes: todo lo que nos da rinitis. Son pocos, con circulación del 1 o 2%. Algunas descripciones del Delta dicen que da mucha rinitis, congestión nasal. A lo mejor el virus evoluciona hacia allí, que contagie mucho pero sea inocente, con lo cual no habría pandemia. La pandemia es la que nos mete en la terapia intensiva. Y es la imagen contraria a la de Manaos, que se transmite menos pero terminas en terapia intensiva. Esta segunda ola es muy grosera porque nos tocó con Manaos, la Andina y el virus de Kent, el doble de contagiosidad y algunas que pueden esquivar las vacunas. Desde marzo digo que le tengo terror a Manaos, y resulta que la segunda ola se va a llevar 50 mil personas.
