El rey de los futbolistas asegurados es David Beckham, quien tiene hasta su rostro a resguardo de cualquier accidente dentro o fuera de la cancha. Messi analiza el tema. Los casos insólitos más allá del deporte.
La prensa madridista, tan incondicional de todo lo que diga o haga el presidente Florentino Pérez en el Real Madrid, informó ayer que el club que más dinero factura en el planeta acaba de asegurar las piernas del delantero portugués Cristiano Ronaldo en 142 millones de dólares. Es, como todo lo que llega de Madrid en las últimas semanas, una noticia vinculada con su campaña mediática exuberante (o “indecente”, según quién opine), no con el juego en sí. Los futbolistas pasaron a convertirse en dioses paganos y ya no necesitan pisar el césped para ser justamente eso, celebridades.
La decisión fue justificada por el club después de las 34 infracciones que Ronaldo recibió en los tres partidos que lleva en el Madrid. La alarma se encendió especialmente el viernes, cuando un futbolista de Juventus, el checo Zdenek Grygera, aplicó una terrible patada que dejó al portugués tendido varios segundos.
Cristiano Ronaldo se sumó así al exclusivo grupo de deportistas que aseguró alguna parte de su cuerpo, preferentemente brazos o piernas. El rey de ese club es obviamente David Beckham, quien no sólo se aseguró las piernas, sino todo su cuerpo. En la póliza, firmada a cambio de 150 millones de dólares, el inglés hizo especial hincapié en su rostro. No es que Beckham sea un gran cabeceador, sino que su cara es la fuente principal de sus millonarios contratos publicitarios.
En cuanto a Lionel Messi, quien justamente enfrentó ayer a Beckham en un amistoso en Los Ángeles, Barcelona insinuó varias veces pero jamás confirmó que la Pulga haya firmado contrato con alguna compañía aseguradora. “El problema –publicó Marca– es el costo de un seguro de tanto dinero. El argentino tendría que pagar 600 mil dólares por año, una cifra difícil de asumir hasta para Messi”.
Más lógico es el caso de otro jugador de Real Madrid: el arquero Iker Casillas aseguró sus manos por 7.500.000 dólares a través de un convenio con la empresa Gropuama, que se hará cargo de cualquier lesión que sufra Casillas en sus brazos, ya sea en la cancha o la vida personal.
Aunque no trascendieron cifras, también los tenistas Roger Federer y Rafael Nadal firmaron una póliza que los cubre por cualquier accidente en sus brazos. Y, en su momento, Anna Kournikova aseguró sus brazos por cuatro millones de dólares.
En el fútbol argentino, dirigentes de Boca y River negaron ante este diario que los clubes nacionales firmen pólizas similares a las de los grandes equipos europeos. “Lo único que se hizo fue que, cuando Rodrigo Palacio se quedó un año más en el club, le ampliamos el sueldo ya que se perdía de ganar el dinero que habría obtenido en Europa. Pero no tiene relación directa con seguros en sus piernas”, dijo el vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi. Ni siquiera Martín Palermo, que sufrió muchas lesiones en su carrera, firmó con ninguna compañía aseguradora.
Fuera del deporte, otras celebridades también acordaron pólizas para asegurarse las partes de sus cuerpos más virtuosas. Y así como Bono, Madonna, Bruce Springsteen privilegiaron su voz, Keith Richards cuidó sus manos; Jennifer López, su cola; la cantante y actriz estadounidense Dolly Parton, su busto; y el actor porno Rocco Siffredy, su..., bueno, ya saben qué.
Al menos, que se sepa, Ronaldinho nunca aseguró sus dientes ni el DT de Racing, Caruso Lombardi, su lengua disparatada.
