Pasada la euforia del triunfo, el Jefe de Gobierno porteño se fue de vacaciones a Europa y no votará en las primarias del 14 de agosto. Pero su partida trajo divisiones y malestares en el PRO: los peronistas del macrismo salieron a apoyar a Duhalde como presidente, pero fueron desautorizados, y en Córdoba las posiciones también quedaron fragmentadas. El fastidio de Pinedo.
Cuando el gato no está los ratones bailan. Mientras Mauricio Macri disfruta de sus vacaciones en Europa, tras ganar holgadamente la elección porteña, su partido deja ver las discrepancias internas sobre los apoyos para las primarias del 14 de agosto y las elecciones en Córdoba.
El Jefe de Gobierno porteño decidió irse de vacaciones con su esposa Juliana Awada y con eso ahorrarse una definición sobre quién será el político respaldado por su fuerza para las presidenciales. Pero su actitud desencadenó diferencias y malestares.
La falta de un candidato presidencial hizo que el macrismo no sólo pierda el protagonismo conseguido, sino que se divida frente a las primarias. Aunque el Jefe de Gobierno había dicho que no se pronunciaría por un apoyo nacional hasta después de las primarias, el ala peronista del macrismo aprovechó su ausencia para expresar el apoyo a la candidatura de Eduardo Duhalde.
Mediante una misiva firmada por Miguel Del Sel (quien llevó a varios duhaldistas en Santa Fe); cinco diputados nacionales (el peronista Jorge Triaca y Christian Gribaudo, quien va por su reelección en la lista de la duhaldista Graciela Camaño); el ministro porteño de Espacio Público, Diego Santilli, y la mayoría de los legisladores porteños encabezados por Cristian Ritondo (jefe del bloque y ex viceministro del Interior de Duhalde), el PRO demostró su respaldo al candidato del Frente Popular.
Ante esto, el apoderado de PRO, José Torello, tuvo que desmentir un apoyo orgánico a Duhalde. Lo mismo hizo el Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.
Pero, el viaje de Macri a sólo una semana de las primarias generó, también, malestar en los candidatos que esperaban contar con su apoyo en los últimos días de campaña. Así, el ingeniero decidió que era mejor alejarse del complejo momento, a quedarse a acompañar a sus postulantes.
Los más perjudicados por esta decisión son Jorge Macri, que busca pelear la intendencia en Vicente López, y Federico Pinedo, quien participará en las internas abiertas como primer precandidato a diputado nacional por la Ciudad y se presenta con boleta corta, es decir, sin que su fuerza presente precandidato a presidente. Con esto, su performance se ve limitada al corte de boleta para sumar votos.
Paralelamente, las elecciones de ayer en Córdoba fueron otro eje de broncas internas. Gabriela Michetti y Federico Pinedo acompañaron al radical Oscar Aguad en su cierre de campaña a gobernador. Por su lado, los peronistas (como Santilli y Ritondo) expresaron su apoyo a José de la Sota.
Este panorama PRO deja ver que la fiesta electoral quedó atrás y las posiciones individuales comienzan a aflorar en el plural partido de Mauricio Macri.
