Los billetes paralelos estadounidenses superaron los 300 pesos y parecen no tener techo.
Este martes fue, una vez más, una adversa jornada cambiaría para el Gobierno: el dólar blue voló este miércoles 20 de julio y anotó un nuevo máximo nominal histórico, superando por primera vez los $315.
Así, la brecha cambiaria con el tipo de cambio oficial mayorista saltó hasta el 145%, muy cerca del tope de 149% alcanzado en octubre de 2020.
Durante julio, el dólar blue acumula un alza de $79, lo que representa hasta el momento su mayor avance mensual en el año, luego de terminar junio en los $238.
Por su parte, los dólares financieros tambien estuvieron al alza pero menor medida que el blue. «contado con liqui» (CCL) -operado con el Global 2030- se apreció $4,95 (+1,6%) y cerró a $309,75, con lo cual, la brecha cambiaria con el tipo de mayorista se ubicó en el 138,6%.
En tanto. el dólar MEP-también valuado con el Global 2030- trepó $5,60 (+1,9%) superando por primera los los $300, al cerrar en $303,44, lo que dejó un spread del 134,5% frente al tipo de cambio oficial mayorista.
En los últimos días, en la Comisión Nacional de Valores (CNV) hubo cambios de timón y su nuevo titular Sebastián Negri implementó ayer intervenir, operando en el mercado cambiario bursátil, y se llamó a varios operadores para que no vendan o compren según las necesidad, algo que sirvió para que la disparada no sea aún mayor.
Ante una suba del dólar que parece imparable, la portavoz oficiales, Gabriela Cerruti, adelantó que en los próximos días la ministra de Economía va anunciar nuevas medidas con la intención de frenar la suba del billete estadounidense. Se baraja un nuevo «tipo de cambio diferenciado» para los turistas.
Con una corrida que no termina, se anticipa un día antes que la ministra de Economía tendrá reunión con su equipo el jueves y que habrá nuevas medidas “al fin de esta semana o la semana que viene”. En fin… pic.twitter.com/knyLJPupK3
— Ramón Indart (@rindart) July 20, 2022
No obstante, y a pesar del énfasis que Batakis le puso a la reducción del déficit fiscal, la incertidumbre reina en el mercado ante la falta de un rumbo económico que esté consensuado por todas las partes de la coalición. En ese sentido, el silencio de Cristina sobre las medidas anunciadas por la ministra son leída de mala forma para los principales agentes económicos.
Certidumbre política, reducción del déficit fiscal y frenar la emisión monetaria son las demandas del mercado para comenzar a confiar en el peso y despejar la sensación de una inevitable devaluación con una brecha cambiaría que crece día y día.
En ese sentido, la emisión monetaria no muestra indicios de mermar, todo lo contrarío. Según datos de consultoras privadas, La expansión de este mes llegaría al billón de pesos, que se agrega a 1,2 billones que ya se habían emitido en junio. Ese dinero se usó para ponerle un piso a los bonos en moneda local, que habían sufrido una corrida a mediados del mes pasado, pero también en parte se utiliza para cubrir el rojo fiscal.
Un coctel explosivo que provocada más presión sobre el dólar y, naturalmente, la inflación.
Todo en un contexto donde el miedo de la hiper está latente. Si bien es algo que los economistas descartan, la suba de precios tampoco parece tener techo y julio será testigo contúndete donde habrá, como mínimo, un IPC del 7% de piso.
Si bien parece haber una tregua en las internas del frente de Todos luego de la salida de Martín Guzmán, la incertidumbre política y consecuentemente económica está latente; en los mercados y en el clima social.
«Pasar el invierno» es lo que auguran dirigentes en la Casa Rosada. La suerte está echada.
