El tratamiento del Presupuesto 2026 tendrá un punto decisivo el martes 4 de noviembre, cuando podría definirse el dictamen del proyecto. El titular de la Comisión de Presupuesto, Bertie Benegas Lynch, ya convocó formalmente a una reunión para ese día al mediodía. En ese encuentro se buscará firmar los dictámenes, aunque no se descarta que se postergue la resolución.
Desde el oficialismo confían en que la oposición no alcance el quórum necesario y que la firma del dictamen quede para más adelante. En tanto, desde Unión por la Patria (UxP) anticiparon a TN que su propuesta ya está redactada y lista para presentarse durante esta semana. En paralelo, el espacio Encuentro Federal avanza con su propio texto, bajo la coordinación de los diputados Nicolás Massot y Oscar Agost Carreño, quienes afinan los detalles finales.
En los bloques opositores hay consenso respecto a que el Gobierno debe introducir modificaciones en el proyecto original. Desde el oficialismo coinciden parcialmente, aunque remarcan que los ajustes deberán preservar la meta de superávit fiscal prevista por Javier Milei. “Ellos proponen un 1,5% de superávit fiscal y nosotros proponemos un 0,9%, pero integrando al Presupuesto 2026 las leyes de Emergencia Sanitaria en el Hospital Garrahan, la Emergencia en Discapacidad y el Financiamiento Universitario”, explicaron algunos legisladores opositores.
La iniciativa impulsada por el bloque de Miguel Pichetto podría contar con el respaldo de Democracia para Siempre, encabezado por Pablo Juliano, ya que mantiene la estimación de equilibrio fiscal propuesta por los libertarios. Según indicaron desde Encuentro Federal, “las leyes insistidas por el Parlamento implican un gasto de 0,4% del PBI. El otro 0,1% punto será para reforzar la partida prevista para cubrir los déficits de las cajas previsionales de las provincias”.
Durante los últimos días, el oficialismo recibió observaciones y sugerencias de distintos sectores respecto del texto elaborado por la Casa Rosada. Benegas Lynch remitió esas consideraciones a la Secretaría de Hacienda, dirigida por Carlos Guberman, y evalúa citar a los jefes de bloque entre lunes y martes para dialogar sobre los cambios antes de la reunión formal de la comisión. En ese encuentro también participaría el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
La oposición, por su parte, reclama garantías de que Javier Milei convoque a sesiones extraordinarias para tratar el Presupuesto 2026, una posibilidad que el propio Presidente deslizó ante los gobernadores con el propósito de debatir, además, las reformas laboral y tributaria.
Las voces del Congreso
La diputada Danya Tavela, de Democracia para Siempre, cuestionó el enfoque del Ejecutivo: “El relato del Gobierno en educación no permite que tengamos una discusión honesta”. Y añadió: “Las universidades públicas no cerraron gracias al enorme esfuerzo de miles de trabajadores/as docentes y no docentes, que hoy el Gobierno pretende seguir ajustando en el Presupuesto 2026”.
Desde Unión por la Patria, Victoria Tolosa Paz expresó su rechazo: “El Gobierno presentó el presupuesto 2026 con un ajuste en educación que la Argentina no se puede permitir si queremos desarrollar el país. Solamente invierten el 0,75% del PBI en educación”.
A su turno, el diputado del Frente de Izquierda, Juan Carlos Giordano, lanzó duras críticas: “Vienen por la reforma laboral, más privatizaciones, el uranio, el litio, más deuda externa, saqueo y pacto colonial con Donald Trump y el FMI”.
Desde el PRO, Fernando De Andreis tuvo una lectura distinta: “Que el Presupuesto 2026 llegue al Congreso y ponga en el centro el equilibrio fiscal es una buena señal. En el PRO siempre defendimos la responsabilidad fiscal como base de cualquier cambio duradero”.
El proyecto enviado por el Gobierno nacional al Congreso refuerza el equilibrio fiscal como uno de los pilares centrales de la gestión de La Libertad Avanza. Las proyecciones incluyen una inflación del 10,1% para 2026, un crecimiento del 5% del PBI y un tipo de cambio oficial estimado en $1423. Entre los principales destinos del gasto público se contemplan $4,8 billones para las Universidades Nacionales, un aumento real del 5% en jubilaciones, 17% en Salud, 8% en Educación y 5% en pensiones por discapacidad. En total, el 85% del gasto se concentrará en las áreas de educación, salud y jubilaciones.
