El objetivo es investigar la cantidad total de casos. Además, se podrá solicitar informes a todos los organismos del Estado y convocar funcionarios del sector público y privado.
Diputados aprobó la creación de una comisión que investigue el caso del fentanilo contaminado
El texto consensuado por los bloques de la Cámara baja tiene por objetivo investigar la cantidad total de casos confirmados y sospechosos por fentanilo contaminado.
En ese sentido, la Comisión podrá solicitar informes a todos los organismos del Estado a nivel nacional, provincial y municipal. Podrá convocar a funcionarios públicos y del sector privado si así lo resolviese.
La integración de la Comisión estará compuesta por 31 miembros en representación de todos los bloques; designará un presidente, un vicepresidente y un secretario; y el quórum será el que establece el artículo 108 de la Cámara de Diputados. Por último, podrá solicitar informes al objeto de la investigación sin limitación en los distintos poderes de la Nación y el plazo de vigencia para elaborar el informe final será hasta el 9 de diciembre del 2025.
Fentanilo: el Gobierno dio curso en Diputados al reclamo de familiares, pero escondieron una maniobra
Finalmente, avanzaría la demanda de familiares de víctimas de fentanilo contaminado en la Cámara de Diputados, en donde reclamaron la creación de una comisión investigadora que dilucide los alcances de la participación estatal. Existen cinco proyectos distintos, que se diferencian en la metodología de composición de la comisión y las atribuciones para exigir pruebas. La convocatoria, destrabada por un legislador libertario, formaría parte de una estrategia del oficialismo.
La primera maniobra de dilación oficialista la concretó Martín Menem que, al girar el proyecto, involucró a Peticiones -que históricamente trata la creación de comisiones investigadoras- y a Asuntos Constitucionales -evento inusual, más aún quedando como cabecera y determinando las citaciones-.
Lo que ocurre es que el titular de esta última comisión es Nicolás Mayoraz, que sostiene la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza (LLA) de no convocar a ninguna reunión que discuta proyectos opositores.
