Los integrantes de la oposición en el cuerpo legislativo no pueden ponerse de acuerdo. En Unión-Pro, Diego Perrella y Ricardo Torres quieren la presidencia del bloque, que por estas horas está dividido y no se vislumbra una definición al corto plazo, salvo fractura. En el PJ, los lineamientos nacionales influyen fuertemente y la guerra Kirchner-Duhalde condiciona y dificulta las determinaciones de los ediles. O por lo menos es la excusa más escuchada. Camaño dio libertad de acción.
Para muchos, las elecciones del 28-J iban a ser claves para el futuro de la oposición en el distrito. Unión-Pro, de excelente elección, logró el ingreso de 4 ediles, sumados a Ricardo Torres -que cumple mandato hasta el 2011-, obtuvieron un importante número en el cuerpo legislativo. El PJ-FPV, que no logró el comicio esperado, obtuvo dos bancas de concejales que se sumaron a Alejandro Mellea, Fernando Moreira y Guillermo Hamm.
Ese número de concejales peronistas en el recinto –más allá de las diferencias partidarias- ilusionaron a algunos que se permitieron soñar con una unidad de criterio y hasta los más entusiasmados, con un solo gran bloque.
Sin embargo, los últimos meses demostraron que esas ideas eran sólo una utopía. En ambos bloques hay divisiones, que en un principio parecían mínimas, pero que con el correr del verano arrojaron un solo resultado, el desacuerdo. Aunque todavía la cuestión esta “verde”, las diferencias en el seno de ambos bloques son cada vez más profundas y no se vislumbra una solución al corto plazo ¿Se lograrán los consensos necesarios o se partirán los bloques?
DES-UNION-PRO
Los rumores de diferencias entre los integrantes del bloque Unión-Pro, por la diversidad de personalidades que lo componen, vienen resonando desde el día después de las elecciones del 28 de junio. Sin embargo, la definición por la presidencia del bloque ha explicitado aún más la variedad de criterios de los ediles. Como frutilla del postre, la falta de conducción de Francisco De Narváez ha llevado a la anarquía absoluta en los bloques de varios distritos y parece que San Martín no es la excepción.
Ricardo Torres quiere ser el presidente del bloque y tendría el apoyo de Xavier Areses. Otro aspirante a la presidencia, es Diego Perrella, que contaría con las manos de José María Carosio y Mónica Rodríguez. Es decir, el joven edil tiene mayoría para imponerse, pero por estas horas la unidad está complicada.
Lo cierto es que aunque de puertas para afuera se escuche de boca de algunos ediles “aún no lo definimos, pero no va a haber ningún problema”, la realidad indica que las grietas entre los concejales de la fuerza son cada vez más profundas. Algunos se animan a decir que si no hay un desenlace satisfactorio, podría haber una ruptura en el bloque. Desde el oficialismo, se relamen esperando el final de la historia.
¿EL ENFRENTAMIENTO DUHALDE-KIRCHNER INFLUENCIA EN EL DISTRITO?
En el bloque del PJ, Fernando Moreira y Alejandro Mellea quieren la presidencia, pero en los últimos días apareció un nuevo “competidor”, Guillermo Hamm. El camañista, esta convencido de sus atributos y su experiencia para comandar los destinos del bloque, con el antecedente de haber rechazado la segunda vicepresidencia del cuerpo legislativo en la reorganización de la nueva etapa en el deliberante. Ese paso atrás que le obligaron a dar cuando ya había arreglado con el oficialismo, aún no lo pudo digerir
Osvaldo Lobato apoya la candidatura de Alejandro Mellea, ambos poseen un perfil parecido, pertenecen a gremios K, además de compartir el liderazgo –junto a José María Fernández- de la agrupación Lealtad y Solidaridad, y apoyar al kirchnerismo en el proyecto nacional.
El perfil camañista de Mirta Ward, haría pensar que la blonda concejal podría definir su voto por Guillermo Hamm, hombre del riñón de la presidenta del PJ –que a su vez trabaja para la candidatura de Duhalde-. Sin embargo la flamante edil, está a favor de una oposición constructiva y está convencida que los lineamientos nacionales no van a influir en el distrito. Hoy se encuentra muy cerca de Fernando Moreira, ya que estuvo trabajando con el barbado concejal durante todo el verano.
Lo cierto es que aún no hay una definición concreta y los plazos se van acotando. Graciela Camaño, presidenta del PJ sanmartinense, dio libertad de acción para la resolución del tema. ¿Podrán ponerse de acuerdo? ¿La política nacional terminará influenciando en las decisiones? ¿Es descabellado pensar en una fractura? Desde el oficialismo, se relamen esperando el final de la historia (bis).

