El concejal del Frente Renovador cuestionó la incorporación de armas no letales para personal civil y reclamó una reforma de la Ley Provincial de Seguridad para regular las fuerzas comunales.
Ante los recientes anuncios del intendente de San Isidro, Ramón Lanús, sobre la incorporación de armas de letalidad reducida —como pistolas Taser y dispositivos de gas pimienta— para el cuerpo de prevención comunitaria, el concejal Diego Montivero (Frente Renovador) encendió las alarmas por el vacío legal de la medida y el riesgo de improvisación en materia de seguridad pública local.
“Lo que hoy estamos viendo en San Isidro es un verdadero cambalache permanente en cuanto al ensayo y error en materia de seguridad. El intendente Lanús anuncia con bombos y platillos el uso de armas no letales en manos de empleados que son civiles, pero lo hace en una zona gris total. El municipio termina haciendo cualquier cosa por la falta de un plan integral de seguridad ciudadana”, apuntó categóricamente Montivero.
Reforma de la Ley 12.154 y control policial
El edil enfatizó que desde el Frente Renovador acompañan la necesidad de avanzar en una reforma de la Ley Provincial de Seguridad 12.154 para regular y profesionalizar las fuerzas comunales. Sin embargo, advirtió que la utilización de armas de electrochoque o elementos de saturación por gas en manos de personal civil requiere controles estrictos y un marco legal claro.
“No estamos en contra de dotar de herramientas de prevención, pero hay que hacerlo de manera seria. Al tratarse de personal civil, los agentes municipales de San Isidro deben formarse bajo los estándares de la Escuela Vucetich y rendir obligatoriamente exámenes anuales de capacitación operativa y evaluaciones psicológicas. La Policía de la Provincia debe ser el órgano rector y de control de estas certificaciones profesionales para que todo esté bajo la ley y no en un mamarracho comercial”, sostuvo.
“Primero hay que dignificar a los trabajadores municipales”
Montivero también remarcó que la discusión debe contemplar la situación laboral de los trabajadores municipales y no solo la puesta en escena de medidas de seguridad.
“Nuestra prioridad absoluta es cuidar a los vecinos de San Isidro, pero también defender a los trabajadores. Hay una contradicción enorme por parte de la gestión de Ramón Lanús: quiere montar un show publicitario de seguridad con exigencias de fuerzas de élite, pero le da estas responsabilidades a agentes civiles. Antes de comprar cotillón para las fotos, el intendente tiene que dignificar el salario de los trabajadores municipales”, disparó.
Finalmente, el presidente de la Comisión de Prevención Ciudadana y Derechos Humanos concluyó: “La seguridad de San Isidro es un tema central y complejo que requiere responsabilidad legislativa y un control policial estricto sobre el personal civil. No vamos a permitir que se ponga en riesgo la integridad de los vecinos ni de los propios trabajadores municipales por apurar medidas que solo buscan marketing político”.

