Maradona, se ha convertido en un fundamentalista del seleccionado argentino. En todo momento resalta que las decisiones las toma él, dice que no acepta sugerencias, y ve enemigos en todos lados. A pocos meses del mundial, el DT de la selección perdió el “norte”. ¿Volverá a encausarse o estamos perdidos?
Diego Armando Maradona, se ha convertido en un fundamentalista del seleccionado argentino. En todo momento resalta que las decisiones las toma él, dice que no acepta sugerencias, y ve enemigos en todos lados. Algo así –haciendo un paralelismo con la política-como lo que le está ocurriendo al gobierno nacional.
Lo cierto es que, más allá de sus limitaciones como DT, desde este portal siempre hemos bancado a Maradona, por lo que significa, por lo que fue y por lo que dio. Sin embargo, la actualidad nos lleva a criticar las actitudes del técnico de la selección. No la crítica por sí misma, o la crítica “mala leche” como existe en algunos medios. Sino la crítica constructiva, porque queremos que le vaya bien a Diego, porque si le va bien a él, le va a ir bien a la selección.
La copa del mundo de acerca, y el rendimiento del equipo argentino –sea el A o el B- no convence al común de la gente. Sumado a esto están los interminables problemas que existen en el seno del cuerpo técnico y las desprolijidades como las de la última convocatoria. (Diego llamó a jugadores que estaban lesionados, entre otros errores).
Como si esto fuera poco, desde hace un tiempo a esta parte, Maradona ha llevado ese amor por la celeste y blanca a un fanatismo casi religioso, que como siempre sucede en estos casos, es un camino de ida a la intolerancia, a la falta de autocrítica y al “conmigo o contra mí”.
Primero fue en la sufrida clasificación con el famoso “mamagate” contra los periodistas que denominó “mala leche”. Hace un tiempo atrás, Víctor Zapata, volante de Vélez tildó de “light” a la selección nacional con jugadores del fútbol argentino, el DT rápidamente como en un talkshow, salio a contestarle diciendo: “Lo que diga Zapata me tiene sin cuidado. Que le rinda a Gareca, que le rinda a Vélez y ya está. Por algo no lo convocaron ni Passarella, ni Basile...”.
La última y quizás la más fuerte, es lo sucedido con Jorge Valdano, director deportivo del Real Madrid. Maradona, dijo que el ex delantero de la selección argentina, es un rival enorme dentro del equipo merengue, porque “primero limpió a Heinze y ahora sigue con Gago”, agregando: "No pudo con el 'Pipita' Higuaín porque mete más goles que Benzemá y Raúl. Me parece asqueroso que un argentino le dé por detrás a otro".
Desde este portal informativo, bregamos para que Maradona pueda tranquilizarse, encontrar la calma, pensar en frío y alejarse de ese “Diego” que no nos gusta y que perjudica a la selección. Queremos el Maradona de los primeros días, aquel que rebosaba de felicidad por haber asumido como DT de la selección, cumpliendo un sueño más en su vida.
Queremos a un Maradona concentrado en lo importante, en lo fundamental…el Mundial. Basta de distracciones, basta de chiquilinadas. Es hora de que Diego de una vez por todas se calce el buzo de Director Técnico de la selección Argentina, pero esta vez, en serio. Desde ya, tiene todo nuestro apoyo.
Por Adrián Cordara
