La Policía Federal irrumpió en la planta de la empresa en San Martín y arrestó a un operario que se encontraba cumpliendo tareas. Organizaciones políticas, gremiales y de derechos humanos repudiaron el operativo y exigieron su liberación.
Un trabajador de la empresa Secco fue detenido este miércoles por la mañana durante un operativo de la Policía Federal en la planta ubicada dentro del predio de la CEAMSE, en el partido bonaerense de San Martín. La medida se dio en el marco de un conflicto por más de 30 despidos en la firma, entre ellos varios delegados gremiales.
El operativo fue ordenado por la Justicia y ejecutado por fuerzas federales bajo la órbita del Ministerio de Seguridad de la Nación. Según denunciaron desde el entorno de los trabajadores, el operario detenido estaba cumpliendo su turno laboral cuando fue arrestado. Además, se denunció que durante el procedimiento se interrumpió el suministro eléctrico.
La situación generó una amplia reacción en redes sociales y en el ámbito político. Dirigentes del Frente de Izquierda como Myriam Bregman y Nicolás del Caño se hicieron presentes en el lugar para respaldar a los trabajadores y exigir la liberación del detenido. También se pronunciaron referentes sindicales, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos.
El conflicto con Secco se remonta a los últimos meses, cuando la empresa inició una serie de despidos que afectaron a más de 30 trabajadores, incluyendo representantes gremiales y delegados con fueros sindicales. Desde entonces, se vienen realizando medidas de fuerza y reclamos por la reincorporación.
Roberto Torres, abogado de los trabajadores y miembro del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), sostuvo que “se está criminalizando un conflicto laboral” y consideró que la empresa debería cumplir con el fallo judicial que ordena la reincorporación de los despedidos.
Por otro lado, desde el Frente de Izquierda presentaron un proyecto en el Congreso para repudiar la denuncia penal que la empresa presentó contra los trabajadores en lucha. En paralelo, Jorge Balán, dueño de Secco, fue procesado por corrupción en la causa de los «Cuadernos» y deberá enfrentar un juicio oral en noviembre.
Mientras tanto, la planta continúa tomada por los trabajadores en reclamo de su reincorporación y de la inmediata liberación de su compañero detenido.
