El hecho ocurrió el viernes ante Gremio. Todavía continúan en prisión en Sao Paulo y este lunes presentarían el hábeas corpus.
Cuatro jugadoras del equipo femenino de River fueron arrestadas por la policía de Sao Paulo y acusadas de insultos racistas. El hecho ocurrió el viernes pasado, en la semifinal de la Copa de Brasil Femenina ante Gremio.
La jugadora Candela Díaz, de River, fue acusada de hacer gestos de mono a un alcanzapelotas, según las imágenes de transmisión y reportes de medios locales. También sus compañeras Juana Cangaro, Milagros Naiquen Díaz y Camila Ayelen Duarte.
ESCÁNDALO EN SAO PAULO | En el partido entre Gremio y River por la última fecha de la Brasil Ladies Cup, el árbitro expulsó a SEIS futbolistas del Millonario por gestos racistas, lo que derivó en la suspensión del encuentro al no cumplirse el número mínimo de jugadoras. pic.twitter.com/vIZzR07Rz4
— Lucas Samoiloff (@Rvasc1901) December 21, 2024
La entrenadora del Gremio, Thaissan Passos, dijo que sus jugadoras le dijeron que las futbolistas del Millonario anteriormente las habían llamado «monos». Tras los gestos de Díaz, las jugadoras del Gremio se retiraron del campo en señal de protesta.
En Brasil, los delitos de racismo son tratados con extrema severidad. A pesar de que el hábeas corpus es un procedimiento rápido, las fechas judiciales complican la resolución: se estima que, como mínimo, el juez convocará a una audiencia antes de decidir.
En este contexto, desde el club de Núñez sostienen que realizarán todos los esfuerzos posibles para acelerar el proceso y que las jugadoras puedan regresar con sus familias antes de Navidad.
El árbitro mostró tarjetas rojas a seis jugadores argentinas tras una pelea en el campo y dio por finalizado el partido porque ya no había el número mínimo de jugadores necesario para continuar. El marcador era 1-1, pero el árbitro le dio el partido a Gremio.
Después de lo ocurrido, la Copa Femenina de Brasil tomó la decisión este sábado de excluir a River del torneo por dos años. Los organizadores del certamen dijeron en un comunicado que las futuras ediciones prohibirán inmediatamente la participación de cualquier equipo cuyos atletas o personal “realicen gestos racistas en el campo de juego”.
