Delegados de ATE del Hospital Mercante de José C. Paz fueron amenazados en la entrada de un foro creado tras el cierre del servicio de desintoxicación. “El personal policial me toma del hombro, me tira para atrás y me dijo que me iba a matar”, denunció la delegada Silvia Mischenco.
El cierre del servicio de desintoxicación en el Hospital Mercante de José C. Paz se produjo a fines de 2009, a pesar de los numerosos reclamos de los delegados de ATE para que se revea la medida adoptada.
Tras el cese del servicio quedó conformado en el hospital un foro contra el cierre en cuestión y en apoyo a todos los reclamos que se inicie en defensa del hospital. La gente del foro en principio tuvo el compromiso de que iban a tener un lugar físico labrado en un acta firmada por la Dirección del nosocomio, pero ello nunca ocurrió.
Pero hace algunas semanas, al ingreso de la gente del foro al hospital se le empezó a impedir la entrada por parte del personal de vigilancia y policial, argumentando que respondían a una orden de la Dirección.
El martes 21 de septiembre la situación pasó a mayores; así lo explicó la delegada Silvia Mischenco: “Había gente que quería ingresar al foro y no la dejaba el personal de vigilancia. Entonces paso yo con otra persona integrante del foro, y que vio todos los hechos, intento abrir la puerta y el personal policial me toma del hombro, me tira para atrás y me dijo que me iba a matar. La persona que me acompañaba me dijo que no me expusiera. Fuimos a buscar a los compañeros y así logramos ingresar. Después vuelve personal policial con dos personas de vigilancia y nuevamente somos amenazados queriendo echar a la gente del foro, se hace una discusión y golpean a la otra delegada”.
Esta cuestión de “persecución gremial” –según Mischenco- viene de “larga data”. Relató que la Dirección no los quería recibir a los delegados refiriendo que como ellos habían nombrado un delegado general, no los quería recibir sin él. “Nuestra actividad gremial como cuerpo de delegados no tiene la característica de una junta interna, por lo tanto todos somos delegados. Designamos por nuestra cuenta un delegado general, por una cuestión organizativa, para tener mejor funcionamiento gremial, pero estatutariamente no está contemplado ello”, explicó.
De esa situación se tomó la Dirección para no recibirlos ante cualquier reclamo, argumentando que no estaba el delegado general. Sin embargo, hay situaciones que se pueden contemplar de pedir una reunión con tiempo pero hay otras reuniones que no y se deben hacer cuanto antes.
“Nosotros denunciamos estos hechos como un carácter de persecución y discriminación gremial en el Ministerio de Trabajo de la zona. Los directivos fueron citados, nunca acudieron, nosotros sí. Si bien no se presentaron logramos revertir la situación en función de que solicitamos otra reunión y fuimos recibidos sin el delegado general”, señaló Mischenco.
