Es una de las posibilidades que se están barajando extraoficialmente dentro del entorno del referente de Unión Celeste y Blanco. El rolde Mauricio Macri que hoy aparece como el único presidenciable para el colorado. Las posibilidades de una alianza con el radicalismo o el Peronismo Federal. La negativa de utilizar las colectoras.
Por estos días todo parece indicar que finalmente Francisco De Narváez se presentará con una boleta “corta”, sin candidato a presidente. La opción se viene barajando extraoficialmente desde hace ya unas semanas y comenzó a sonar con más fuerza por estas horas.
Hoy por hoy, el escenario político es inestable, las alianzas no están establecidas y muchos candidatos no tienen definido ni si quiera por qué cargos competirán. Situación que pesa cada vez más en las espaldas del colorado a tal punto que está pensando seriamente en reducir la apuesta.
Paradójicamente, según los trascendidos, es la indefinición de Mauricio Macri, de jugar en nación o en la ciudad, lo que estaría motivando la inclinación de los denarvaístas. Meses atrás, fue la falta de determinación sobre un candidato presidencial de De Narváez lo que cansó al Jefe de la Ciudad de Buenos Aires, que terminó impulsando las candidaturas propias, como la de Jorge Macri para la provincia.
Varias veces, legisladores pertenecientes al entonces bloque de Unión Pro, valoraron la posibilidad de repetir la fórmula que les diera éxito en 2009. Pero los vaivenes de los principales referentes de esos espacios no le jugaron a favor y terminaron desgastando la alianza al punto de concretarse una ruptura del bloque en la Cámara de Diputados.
Por otra parte, el radicalismo que acaba de consagrar a Ricardo Alfonsín como candidato tras la fallida interna partidaria, se encuentra manteniendo conversaciones con distintos sectores, incluido el macrismo y el Gen.
Desde las filas de Unión Celeste Blanco se apunta que un acercamiento con los radicales no sólo no les sumaría votos sino que además, en términos programáticos, les sería muy difícil ponerse de acuerdo sobre todo en torno a las políticas de seguridad.
Además, la posibilidad de utilizar una de las colectora habría sido rechazada de plano por el mismo “colorado”. En concreto no lo convence compartir el candidato a presidente con otro espacio provincial.
En tanto, la situación del Peronismo Federal tras el escándalo de las internas habría terminado de convencer a De Narváez de dar por tierra una posible alianza con Eduardo Duhalde.
Así y todo, pese a las diferencias, a las idas y venidas, todo parece indicar que la única opción viable hoy para que el colorado se presente con un candidato a presidente sería que Mauricio Macri se decida a jugar en la Nación. De lo contrario la apuesta sería a la provincia de Buenos Aires, con boleta una corta que incluya gobernador, intendentes, legisladores y concejales.
