El prestigioso jurista Alejandro Carrió, una autoridad en garantías constitucionales, recibió la consulta del empresario quien le pidió que le elabore un análisis jurídico profundo para sostener una eventual demanda que habilite su candidatura presidencial.
El autor del clásico "Garantías Constitucionales en el Proceso Penal", Alejandro Carrió, recibió un discreto pedido de alto voltaje político: Francisco de Narváez le pidió que le elabore un dictamen sobre los resquicios legales que podría explorar en caso de querer presentar su candidatura presidencial.
Como se sabe, De Narváez nació en Colombia y por lo tanto le estaría vedada la posibilidad de acceder a la Presidencia de la Nación. Sin embargo, en el entorno del diputado se entusiasman con la idea de jugar ante eventuales impugnaciones con el antecedente del fallo de la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires, que lo habilitó a disputar la gobernación.
“Si Francisco pudo ser candidato a gobernador no tiene lógica que le veten la candidatura presidencial”, simplifican cerca del empresario. Incluso, se comenta que su mano derecha, el diputado electo Gustavo Ferrari, estuvo conversando del tema con distintos constitucionalistas.
Lo cierto es que se trata de un muy interesante desafío legal, que pone en juego garantías básicas de la Constitución como la igualdad ante la ley, y que seguramente le generó un atractivo desafío profesional a Carrió, quien además no casualmente preside la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), una ONG que suele hacer de la lucha contra discriminación el eje de su actuación.
“La ADC busca difundir el respeto por los derechos fundamentales -en especial de aquellos que vean limitado su acceso a la justicia por cualquier criterio discriminatorio- y contribuir al fortalecimiento de las instituciones democráticas”, sostiene ADC en su página web.
El equipo de abogados que trabaja con Carrió analiza abordar el “Caso De Narváez”, apelando a la presunta discriminación que implicaría vetar una candidatura presidencial del empresario, apelando a la ganaría de igualdad ante la ley.
El planteo, además de la veta jurídica, también tiene un espinoso costado político. Es que De Narváez se supone encolumnado detrás de la candidatura presidencial de Mauricio Macri, pero luego de su triunfo el 28 de junio empezó a fantasear con disputar directamente la Presidencia en lugar de la gobernación bonaerense, lo que le valió no pocos cortocircuitos con el líder de PRO.
Incluso, también se habló –y el rumor sigue abierto- de un posible acuerdo con Francisco de Narváez, lo que también provocó más de un disgusto entre las filas de Macri.
