El cordobés alertó a la Casa Rosada que, además de los diputados leales a Manes y Yacobitti, se unirían también los que siguen al senador Abad y dos patagónicos bajo la presión de sus gobernadores.
Rodrigo De Loredo advirtió al gobierno sobre una insurrección radical en curso debido a las irregularidades en el tratamiento de la ley Bases tras su aprobación en el Senado.
Antes de la reunión programada para este lunes entre el secretario de Interior, José Rolandi, y los bloques dialoguistas en la Cámara de Diputados, el líder de la bancada de la UCR alertó a la Casa Rosada, a pesar de la conocida resistencia entre los legisladores que apoyan a Facundo Manes y los que forman parte del espacio Evolución, liderado por Emiliano Yacobitti.
En los corredores del Congreso se rumorea que, además de los cuatro diputados leales a Facundo Manes y el grupo del espacio Evolución liderado por Emiliano Yacobitti, podrían sumarse los legisladores «independientes«, es decir, aquellos de provincias gobernadas por partidos diferentes.
La ausencia de una dirección clara les permite a estos diputados tener mayor libertad de acción. Es el caso de los bonaerenses Fabio Quetglas y Karina Banfi, quienes votarían en contra de la restitución del impuesto a las Ganancias, al igual que hizo el senador bonaerense Maximiliano Abad.
Una situación similar enfrentan los patagónicos Pablo Cervi y Roxana Reyes, de Neuquén y Santa Cruz, respectivamente, quienes aún están deliberando su voto. En la UCR señalan que la declaración del vicegobernador de Chubut, Gustavo Menna, está ejerciendo presión en este momento. «Diputados no puede volver a restituir Ganancias, un tributo no se puede crear por voluntad de una sola Cámara«, afirmó.
Otro legislador que expresó su descontento fue el catamarqueño Francisco Monti, quien criticó al gobernador Raúl Jalil por exigir la reposición de Ganancias al gobierno sin instruir a los diputados peronistas de su provincia para que lo apoyen. «No se puede estar bien con Dios y con el diablo», se quejó en Twitter.
La rebelión insinuada por los radicales podría apaciguarse si el gobierno atendiera los planteos que Rodrigo De Loredo ya presentó ante el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, solicitando que el Poder Ejecutivo especificara con qué capítulos querían insistir y con cuáles no. «Tal vez es una manera de pedir que se compartan los costos políticos de un apoyo complicado«, sugieren en las filas que disputan con el cordobés.
Si los libertarios no logran persuadir a sus interlocutores en la UCR, alrededor de 15 de los 34 legisladores del bloque podrían votar contra el oficialismo.
El impacto de las tensiones internas del partido ha sido fluctuante en el recinto desde la asunción de Javier Milei. En la primera votación general de la ley Bases, los radicales aportaron 32 votos afirmativos, aunque cuatro días después el proyecto fue devuelto a comisión porque en el tratamiento en particular, hubo hasta 20 correligionarios que votaron en contra.
Para la segunda versión de la ley, los apoyos en el radicalismo alcanzaron cifras similares, pero ahora cuatro diputados referenciados en Manes promueven un pedido de interpelación a la canciller Diana Mondino. Es posible que las diversas facciones del partido basen su rechazo o sus disidencias en argumentos que no solo están relacionados con el contenido de la norma en debate.
De cualquier manera, desde el entorno de De Loredo esperan que los funcionarios libertarios reaccionen a tiempo. «Es una constante: llevan las cosas al límite, pero pueden chocar«, protestaron.
