Como cierre de una semana de cruces con Mariotto, el gobernador bonaerense reconoció de forma pública su plan presidencial para 2015 y generó revuelo puertas adentro del kirchnerismo. Aunque blanqueó su aspiración, aclaró que apoyará a Cristina si reforma la Constitución. Monitoreo K de la gestión provincial; y las visitas del vice a San Martín.
En medio de las fuertes tensiones que lo enfrentan con sectores del kirchnerismo, el gobernador Daniel Scioli exteriorizó por primera vez su intención de postularse a candidato a Presidente en 2015. Eso sí: aclaró que si Cristina Kirchner consigue una reforma constitucional que la habilite a pelear por un tercer mandato, él la acompañará.
De ese modo, buscó despejar dudas a su alrededor y dejar en claro su firme intención de competir por la Casa Rosada enfrentando a cualquier otro candidato del oficialismo que no sea la actual jefa del Estado.
"Yo tengo mis aspiraciones presidenciales de cara al año 2015. Pero ahora es momento de gobernar, de apoyar a la Presidenta", dijo Scioli el sábado, durante una entrevista por radio que, casi de inmediato, causó impacto en todo el espectro del oficialismo. Para que no quedaran dudas de que no había sido una casualidad, la desgravación de la nota con radio Rivadavia fue difundida por la oficina de prensa de la Gobernación.
El mandatario provincial reveló: "Esto (por sus aspiraciones presidenciales) lo he hablado inclusive con Néstor, se lo he expresado a la propia Presidenta, y dejé muy en claro que si hay una reforma constitucional que habilita la reelección de Cristina, yo la voy a apoyar, la voy a acompañar, como lo vengo haciendo en todos estos años y de ninguna manera la voy a enfrentar".
El anuncio llegó después de un cruce de acusaciones y reproches entre varios funcionarios bonaerenses y el vicegobernador, Gabriel Mariotto, luego de que el Senado provincial aprobara, el jueves pasado, un pedido de informes, presentado por la oposición, para que el Ejecutivo precisara detalles del gasto en publicidad oficial y la forma en que éste se distribuye entre los medios de comunicación.
La escalada se inició cuando la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, culpó a Mariotto de "poner palos en la rueda" de la gestión bonaerense. Le siguieron, prolijamente y con libreto casi idéntico, dos ministros y varios secretarios de Estado que, en la misma línea, reclamaron lealtad para con Scioli.
El vicegobernador desmereció los planteos con duros términos, respaldó el pedido de informes contra el gobierno por la publicidad y dejó ver el trasfondo del asunto: "Yo respondo a la Presidenta, que es la que conduce; los votos son de ella y Scioli, como el resto de los gobernadores, también debe responder a la Presidenta, no veo dónde está el problema". En los dichos de ayer de Scioli pueden leerse, entre líneas, algunos mensajes para el vicegobernador.
Antes de finalizar la entrevista, Scioli afirmó: "Quiero ser muy claro, lo que muchas veces expreso en ámbitos privados, o al máximo nivel institucional, es muy bueno para los que no lo conocen que sepan también cual es mi voluntad. Por eso con respecto a las especulaciones futuras espero que haya quedado claro y para siempre".
ALERTA K
El mensaje, asimilado con distintas interpretaciones en el Gobierno, no cosechó ninguna reacción pública de la Casa Rosada. Desde el viernes instalada en el Sur, Cristina Kirchner no dio indicaciones para referirse al asunto y el vicepresidente Amado Boudou, la única figura de la primera plana del poder con actividad el sábado, evitó la polémica en su discurso, durante una visita a Santiago del Estero.
"Scioli dejó al descubierto que sólo piensa en 2015. Nosotros discutimos de gestión y él responde en términos electorales a cinco meses de asumir", dijo un alto funcionario. Esa será la lógica que imprimirá, de ahora en más, el vínculo con el gobierno provincial: la Casa Rosada -y, como contrapartida, el vicegobernador Gabriel Mariotto - hará cada vez mayor hincapié en temas de la administración cotidiana y el manejo de recursos.
Con minuciosidad, Mariotto se enfocó en áreas clave: seguridad, juego y el millonario reparto de publicidad. "¡No entiendo por qué están tan preocupados! ¡Ahora tengo ganas de ver esos números!", repetía el vicegobernador ante sus íntimos, en relación al pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre pauta oficial que aprobó el jueves el Senado bonaerense, con aval del Frente para la Victoria.
Su monitoreo sigue en pie. Volvió a las unidades penales 46, 47 y 48 de San Martín para verificar la situación de los internos. Hace un mes había denunciado allí condiciones carcelarias calamitosas. Regresó acompañado por una comitiva que irrita a Scioli: asistieron Sergio Berni, secretario de Seguridad de la Nación; Juan Casolati, de la Defensoría General del distrito; y Horacio Verbitsky, periodista de Página 12 y titular del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Este último es un acérrimo crítico del ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal.
El kirchnerismo no está dispuesto a ceder ese terreno sensible. Es más: en la comisión especial de seguimiento a la investigación del crimen de Candela Rodríguez analizan citar al propio Casal en las próximas semanas.
Algunos funcionarios comenzaron a especular con el impacto concreto de los dichos de Scioli en el mapa político. Recordaban que está prevista el viernes una reunión del Consejo Nacional del PJ con el objetivo de acordar cómo se hará la renovación de autoridades. Desde la muerte de Néstor Kirchner, el gobernador bonaerense quedó a cargo del partido.
Fuente: La Nación
