El jefe comunal mencionó que es fundamental respaldar a la Presidenta “para profundizar la vida democrática del país”. Además del matrimonio presidencial, conserva aún buena sintonía con Moyano. Y en el distrito se divide entre la crispación contra la oposición y las internas de su gabinete.
El intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, siempre prefiere ubicarse en la vereda de los leales, aunque finalmente se adapta a las variantes de la coyuntura política nacional. Por eso, cuando hay ya varias voces críticas del kirchnerismo, el metalúrgico, en público, ratifica su acompañamiento al modelo nacido en el sur.
Sus últimas declaraciones de impacto estuvieron relacionadas con la Ley de Comunicación Audiovisual. Con motivo de la marcha del jueves 15 de abril dijo, “es fundamental respaldar a la Presidenta y a Gabriel Mariotto para profundizar la vida democrática del país”.
Y tras su impulso a la participación del peronismo bonaerense de dicha movilización, consideró que “se encuentra en disputa una ley sancionada democráticamente en el Congreso que termina con una legislación impuesta por la última dictadura militar”.
Pero que acompañe un modelo y a sus principales conductores no significa que tenga un alineamiento incondicional. Más allá del mal momento por el cual atraviesa el vicegobernador y titular del PJ provincial, Alberto Balestrini, internado hace 13 días luego de sufrir un accidente cerebrovascular con pronóstico reservado, su relación nunca fue de confianza.
En cambio mantiene un vínculo más estrecho (aunque con eventuales asperezas) con el líder de la CGT Hugo Moyano, quien secunda al matancero en el peronismo bonaerense. Sin embargo habrá que ver qué actitud adopta si el camionero arma estructura propia para las próximas elecciones.
En el plano local, como quedó demostrado en la apertura de sesiones ordinarias, traslada la crispación del Gobierno hacia la oposición y los medios de comunicación. En el Concejo Deliberante, Curto repitió que la oposición “pone palos en la rueda”. Y tomó como algo personal la resolución del conflicto en la estación de Villa Bosch; es sabido que al oficialismo de Tres de Febrero le disgusta e incomoda las manifestaciones vecinales.
Por otro lado, no cesan las internas en el gabinete, aunque varios secretarios optaron por bajar los decibeles en tiempos de poca bonanza, traducida en escasas obras. Daniel Pietrantonio, de Gobierno, respira un poco más tranquilo luego de la resolución del tema de las cámaras de seguridad. La empresa beneficiada, según trascendidos, cuenta con recomendaciones de un alto funcionario que no pertenece al Ejecutivo.

