«Un encuentro clave para fortalecer la cooperación y seguir impulsando el desarrollo del fútbol a nivel global», indicó Alejandro Domínguez
Este miércoles, los titulares de UEFA, Aleksander Čeferin, de Conmebol, Alejandro Domínguez y de FIFPRO, Sergio Marchi se reunieron en una cumbre que ratifica las relaciones entre el ente europeo y el sudamericano, además le da participación al sindicato de futbolistas que recientemente retomó sus relaciones con la FIFA.
“Un encuentro clave para fortalecer la cooperación y seguir impulsando el desarrollo del fútbol a nivel global. ¡Con muchas ganas de trabajar juntos en nuevos proyectos que beneficien a nuestro deporte!”, fueron las palabras de Domínguez, publicadas en su cuenta oficial de X (antiguo Twitter).
En la mencionada reunión se trataron diversos temas, sin embargo el más importante pasó por el calendario de las competencias, un tema que ha sido foco de criticas, tanto el jugadores del viejo continente como de Sudamérica.
Además, este conclave también ratifica la buena relación entre UEFA y Conmebol, un vinculo que comenzaron a construir Dominguez y Ceferín desde que asumieron sus respectivos mandatos.
Hoy tuvimos nuestra primera reunión de trabajo con Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, y Sergio Marchi, presidente de FIFPRO. Un encuentro clave para fortalecer la cooperación y seguir impulsando el desarrollo del fútbol a nivel global. ¡Con muchas ganas de trabajar juntos… pic.twitter.com/v5bIDxZXRV
— Alejandro Domínguez (@agdws) February 5, 2025
El conflicto por el calendario
El conflicto entre jugadores y dirigentes del fútbol por el calendario se centró en la sobrecarga de partidos y la falta de consulta adecuada por parte de la FIFA. Los sindicatos de jugadores y las ligas europeas denunciaron a la FIFA ante la Comisión Europea, acusándola de abusar de su posición dominante al implementar cambios en el calendario sin consultar a las ligas ni a los sindicatos.
Los principales puntos de discordia incluyeron la introducción de una nueva Copa Mundial de Clubes y la ampliación del Mundial de selecciones, lo que llevó a una saturación de partidos y afectó la salud y el bienestar de los jugadores. Los dirigentes y jugadores argumentaron que estas decisiones favorecieron los intereses comerciales de la FIFA por encima del bienestar de los jugadores y la sostenibilidad de las ligas locales.
