La reunión se dio al cumplirse 35 años del encuentro fundacional del Mercosur.
Golpeado por los episodios de violencia vividos días atrás en el velorio de Diego Maradona, el presidente Alberto Fernández encabezó esta mañana, mediante una videoconferencia desde la residencia de Olivos, y junto a su par de Brasil, Jair Bolsonaro, la ceremonia por la celebración del Día de la Amistad Argentino-Brasileña, al conmemorarse el encuentro, hace 35 años, entre los exmandatarios Raúl Alfonsín y José Sarney en Foz de Iguazú, que fue el puntapié inicial para la creación del Mercosur.
Previamente, los jefes de Estado mantuvieron una conversación mediante videollamada.
Durante el acto, en el que también participó el propio expresidente brasileño Sarney, el jefe de Estado argentino afirmó: “Es un día muy importante para Argentina y Brasil y para todo el continente” porque “por primera vez empezó a pensarse en la integración del continente”, y aseguró: “Celebro este encuentro para darle al Mercosur el impulso que está necesitando y es imperioso que Brasil y Argentina lo hagan juntos”.
Además, bregó por dejar “las diferencias del pasado y encarar el futuro con las herramientas que funcionen bien entre nosotros” para “potenciar todos los puntos de acuerdo.”
Con la reunión de hoy el Gobierno busca relanzar la agenda bilateral con el país vecino, uno de los principales socios comerciales de Argentina y principal destino de las exportaciones industriales.
Fernández, quien siempre semostró simpatizante de Lula, tuvo varios entredichos con Bolsonaro.
En cuanto a la cooperación bilateral entre ambos países, Fernández indicó: “Seguimos avanzando en materia de seguridad y fuerzas armadas, y tenemos que trabajar juntos en el tema ambiental, que es un asunto que nos preocupa mucho. Debemos hacer un acuerdo de preservación”, y añadió: “Tenemos oportunidades en el desarrollo para proveer de gas a Argentina y a Brasil”.
Por su parte, el jefe de Estado brasileño destacó que “el Mercosur es nuestro principal pilar de integración”, al tiempo que pidió generar “mecanismos más agiles y menos burocráticos” en el marco del organismo multilateral. También expresó su voluntad de avanzar en áreas de interés común, “en especial, en el ámbito del turismo”.
Quien trabajó duramente para que se concrete el encuentro, fue el embajador Daniel Scioli. Sobre lo que no hubo información es sobre el acuerdo Mercosur-UE, en el que Bolsonaro y Brasil son impulsores del acuerdo que deberá ser refrendado por los parlamentos. En tanto el Gobierno argentino, mira con desconfianza el avance del acuerdo con la comunidad de estados europeos.
