El ministro y uno de los dirigentes de mayor confianza del gobernador habló sobre la interna del peronismo, volvió a destacar la gestión y no se guardó nada: la relación con Máximo, lo que le gustaría de Cristina y la actividad del PJ.
El ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Cuervo Larroque, defendió al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y habló acerca de la interna en el peronismo no solo por presidencia del Partido Justicialista (PJ), sino por quién será el conductor de cara al futuro.
El ex diputado nacional, uno de los laderos de mayor cercanía del mandatario de la Provincia, destacó: «Estamos frente a una situación muy delicada y la fortaleza de Axel no puede ser un problema. La fortaleza de Axel, al contrario, tiene que ser algo que nos ponga contentos, no nerviosos. Charlémoslo. ¿Cuál es el miedo? ¿Cuál es el temor: qué va a hacer Axel?».
Por otro lado, el ministro provincial les respondió a los que de forma recurrente deslizan (o aseguran) que Kicillof es manejado por Cristina Fernández de Kirchner: «Axel gobernó cuatro años en la provincia, ahora un año más. ¿Alguien puede creer que gobernaba llamando por teléfono para preguntar?”.

Asimismo, el ex secretario general de La Cámpora expresó: «Axel ganó dos elecciones por 20 puntos, porque si no, está lo de los estrategas, ¿no?”, y solicitó que le permitan al Gobernador ejercer su rol y su estrategia política, dado que consideró que “demostró mucha capacidad».
En la misma línea, el Cuervo explicó que si Kicillof se consolida o fortalece como figura política emergente, es visto con preocupación o desconfianza por el arco político que responde a Cristina Kirchner: «A Axel hay que cuidarlo y nadie tiene por qué ponerse nervioso».
«Lo que uno quiere ver es a una Cristina bancando a Axel, defendiendo la gestión de la provincia, lo normal de toda la vida, es lo natural. El poder no se comparte. El que toma la decisión es uno o una. Después, por supuesto, está el ámbito de elaboración colectiva, pero en un momento llega el que pone el gancho, es uno. Desde una lógica de construcción colectiva hay alguien que tiene que tomar la decisión. Debilitar esa figura es un problema. La gente votó una cosa y decidió otra persona. Es un problema», agregó.

«Si cada uno va a salir con su perspectiva y a su antojo en función de caracterizar para ver cómo eso después se traduce en un armado electoral que lo beneficie, creo que es un problema. Necesitamos madurar en ese sentido», señaló Larroque, en una entrevista con el canal de streaming Uno Tres Cinco, en relación a las críticas que suelen propinarle sus excompañeros de La Cámpora al Gobernador bonaerense.
El ministro bonaerense también manifestó su descontento por la falta de reuniones que tuvo el PJ bonaerense: «Me parece que podría haber más encuentros, sobre todo por las cosas que están pasando. Tiene que haber una actitud más clara en términos de respaldo al Gobierno de la provincia».
Por último, el ministro de Kicillof aclaró que perdió el contacto diario para con el titular del La Cámpora y diputado nacional, Máximo Kirchner, y aclaró que si bien no es el mejor momento de su relación, de todos modos «hay aprecio, cariño y afecto» entre ambos.
