Los preparativos del anuncio del 3 de agosto. Por qué en realidad no se termina de pagar el "Corralón" en dólares
El próximo viernes el gobierno nacional cancelará la última cuota del bono Boden 2012. El día anterior, la presidenta Cristina Kirchner asistirá al acto de festejo por el 158 aniversario de la creación de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, para hacer el anuncio de lo que considera un paso más para la “soberanía económica” del país, que verá reducida de forma marcada su deuda.
Entre capital e intereses el Estado deberá pagar 2.207 millones de dólares. La necesidad de divisas para este pago fue una de las razones por las cuales se impuso la restricción a la compra, lo que hace prever que los controles podrían flexibilizarse luego de esa fecha. Aún así, será complicado volver a liberar el mercado sin que se generen corridas.
El Boden 2012 es un bono en dólares que nació en el “corralito”, como la solución a la pesificación de los depósitos, tras la salida de la convertibilidad a principios de 2002, a través del decreto 905/2002 que ideó por entonces el ex ministro de Economía Roberto Lavagna. El título, pagadero en ocho cuotas con un plazo de 10 años, contemplaba un esquema equivalente a 1,4 pesos por cada dólar depositado.
La primera cuota del Boden 2012 se pagó el 3 de agosto de 2005 y la octava, y última, se cancelará el viernes. Sin embargo, también resta pagarles a los ahorristas US$ 243 millones por el Boden 2013, en abril del año próximo. Así las cosas, el pago del Boden 2012 no termina en realidad con el corralito, como dice el oficialismo.
“Aunque el Gobierno festejará este viernes el pago del Boden 2012 como si fuera el final del ciclo de endeudamiento, cada habitante de la Argentina todavía debe US$ 4460 y el país tiene pasivos sin regularizar por US$ 20.000 millones” asegura el periodista especializado en economía Martín Kanenguiser en una columna del diario La Nación.
Por su parte, Jorge Remes Lenicov, que participó de la puesta en marcha del título desde el Palacio de Hacienda, sostiene que “es el pago de una deuda con los ahorristas, lo de independencia económica es un término muy ambiguo”.
“Cuando un país tiene una deuda y la paga, es una señal de cumplimiento de una obligación; yo festejaría que aumenta el empleo o la inversión” agregó el economista.
El mundo kirchnerista, en tanto, se prepara para tener su propia gesta épico-financiera. La Presidenta viene haciendo alusión en sus discursos a la quita de la "deuda en dólares, que se refiere al famoso corralito y que ocasionó la crisis institucional más importante en la historia argentina".
“Vamos a terminar de pagarle a los argentinos que con la cacerola salieron a pedir con justicia que le devolvieran los plazos fijos” dijo la mandataria, resaltando la carga simbólica de la medida, más allá de la importancia económica.
En la misma línea, la Presidenta resaltó: “Se olvidan los que van a cobrar en agosto cuando le chaparon los depósitos y no se los devolvieron y se los estamos devolviendo nosotros peso por peso dólar por dólar".
Lo propio está haciendo el ministro de economía Hernán Lorenzino, que declaró: "El pago de la última cuota del bono que representa al corralito implica recordar que de una crisis como la que tuvimos se puede salir, y se puede salir sin hacer recaer el costo y el sacrificio únicamente en los que menos tienen".
"Se sale con mayor crecimiento y mayor inclusión y haciendo compartir los sacrificios a los tenedores de bonos, a los acreedores, al sistema financiero. Clausuramos una etapa muy negra para el país" enfatizó.
Lorenzino por estos días instaló un reloj digital en la sede de su cartera que marca la cuenta final hacia el viernes 3 de agosto, cuando se pagará el Boden 2012.
El plan es mostrar solidez en el escenario internacional en un mundo que está en crisis y también enviar una señal hacia adentro, ya que mientras llueven las críticas por la política cambiaria y monetaria del Gobierno, se les estará pagando a los que fueron afectados por el corralito bancario dispuesto durante la presidencia de Fernando de la Rúa.
En el Gobierno ya se imaginan un acto en la Casa Rosada, con cientos de militantes, gobernadores, diputados y senadores nacionales kirchneristas festejando el pago de la deuda.
El reconocido economista Gabriel Rubinstein concluye que "el pago del Boden no es un hito de nada, sino solamente un pago que debe hacer el Gobierno".
FUENTES: La Nación, Perfil, El Cronista
