La Vicepresidente de la Nación encabezó participó de la apertura de un Espacio de la Memoria en la localidad bonaerense de Las Flores y solicitó la colaboración a la oposición para lograr «un mayor plazo y mucha menor taza de interés» por la reestructuración de la deuda con el FMI.
La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participaron de la apertura de un Espacio de la Memoria en la localidad bonaerense de Las Flores.
En un discurso que promedió la media hora, uno de los apartados más relevantes se dió al final, cuando solicitó a la oposición «hacer un esfuerzo» para «colaborar e insistir para que nos den mayor plazo y mucha menor taza de interés» al FMI en el marco de la reestructuración de la deuda que está encarando el gobierno de Alberto Fernández.
En el mismo sentido, calificó como «otra pandemia» al «endeudamiento brutal y el retorno del FMI con una deuda de la que no se tiene memoria» durante los cuatro años de gobierno del ex presidente, Mauricio Macri.
Fue allí que unió una cosa con la otra al recordar cuando la familia de Macri, «tuvo la suerte que la deuda millonaria que habían contraído durante la dictadura, la terminaron estatizando. Que paradoja, ellos tan en contra del estado y de las intervenciones. Sin embargo, se hicieron bien los otarios cuando la deuda de ellos la tuvimos que pagar todos los argentinos».
Por último, en un estricto mensaje vinculado a una nueva conmemoración del 24 de marzo y el golpe cívico-militar, dijo: «además de recordar a los desaparecidos y los torturados debemos hacer un ejercicio docente, porque no hay mejor homenaje para ellos que ayudar a desentrañar el sentido común que han instalado. Lo que se modificó en la Argentina fue una matriz de producción económica y un sentido común».
