Durante un brindis en la Casa Rosada para conmemorar a los trabajadores de prensa, la presidenta destacó la "responsabilidad" inherente a la misión de informar. "Cada uno tiene derecho a tener su línea editorial de acuerdo a lo que piensa o a sus intereses", sentenció la presidenta.
"Quiero saludar a quienes están siempre acreditados en la Casa de Gobierno en medios gráficos, orales y televisivos. Les transmito mi saludo en el bicentenario de la fundación de La Gazeta, aquel legendario diario del mítico Mariano Moreno", señaló la presidenta.
El agasajo de la mandataria a los periodistas de la Casa Rosada incluyó elogios de ocasión y varias críticas solapadas al rol de la prensa en su día.
"Les agradezco por contar lo que pasa. Bueno, o, por lo menos, por contar lo que ustedes creen que pasa", ironizó la jefa del Estado, en un discurso que dio en los menos de cinco minutos que compartió con los medios que cubren sus actividades. El salón comedor, sobrio y con poco uso, que fue despacho de cuatro presidentes, sirvió para el agasajo, que no contó con brindis alguno y en el que la jefa del Estado habló y no quiso responder preguntas.
Eso sí: Cristina Kirchner se permitió escuchar, de boca de los trabajadores del diario Crítica, sus reclamos ante el cierre del periódico, y hasta aceptó fotografiarse a pedido de los reporteros con un ejemplar del diario que los trabajadores editaron ayer por el Día del Periodista.
A pesar de su trato ameno y del gesto de saludar, algo que su marido Néstor Kirchner se negaba a hacer, Cristina Kirchner optó por resaltar que la profesión no era independiente. "Uno vincula el inicio del periodismo a la difusión de las ideas políticas. En realidad, no hay independencia de nada", opinó. Dijo, además, que los periodistas "juzgan, comentan, analizan y escriben lo que piensan desde el lugar donde trabajan".
"Cada uno tiene derecho a tener su línea editorial de acuerdo a lo que piensa o a sus intereses", dijo, parada sobre unos altísimos stiletti de charol azul francia.
La Presidenta agradeció a los medios por la difusión de las celebraciones del Bicentenario, y dijo que se habían convertido en "historiadores contemporáneos". Distendida, contó que se había reído mucho con el video que circuló del personal de la Gendarmería de Córdoba, que desfiló al ritmo de la cumbia, y retó al subsecretario de Medios, Alfredo Scoccimarro, por no haberlo visto. Aníbal Fernández, que la acompañaba junto a Florencio Randazzo y el embajador en Estados Unidos, Héctor Timerman, se agrandó porque él lo había subido a su blog y la Presidenta lo felicitó.
Nostálgica respecto de los inicios de la prensa, Cristina Kirchner dijo que hoy el periodismo era "muy diferente" del que ejerció Mariano Moreno y, fiel a su estilo, cuando se retiraba y los acreditados quisieron saber de su agenda del día, se quejó. "¡Siempre igual ustedes!".
