La presidente anunció un proyecto de reforma de alto contenido progre. Prestigiosos jusristas conformaron una comisión para elaborar el texto. El Parlamento deberá dar el visto bueno a una normativa que se actualiza a los tiempos que corren. ¿Lo más relevante? Fertilización asistida, alquiler de vientres y el reconocimiento a las comunidades indígenas.
Entre los tantos temas que mencionó en el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso, la presidente de la Nación Cristina Fernández de Kirchner anunció la modernización y ampliación de derechos a través de una reforma del Código Civil y Comercial. Es una iniciativa sin precedentes en nuestro país.
Esta reforma pone en discusión temas relevantes y contemporáneos, como la la reproducción humana asistida, la gestación por sustitución o “alquiler de vientres”, la simplificación del régimen de adopciones y de los trámites de divorcios, las condiciones o contratos prenupciales, el reconocimiento de las uniones de convivencia, propiedad comunitaria indígena, derechos de incidencia colectiva, entre otras cuestiones del derecho civil hasta ahora ausentes
La iniciativa es un gran avance para muchas personas y familias que durante años han sido excluidos o marginados, o que simplemente quedaban fuera de la ley, como el caso de una pareja que haya convivido toda la vida sin haberse casado.
Aída Kemelmajer de Carlucci, ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, fue mencionada por la presidente en su discurso en el Congreso por el trabajo que realiza coordinando al grupo de juristas que tiene a su cargo la reforma del Código Civil.
El futuro Código Civil y Comercial unificado, un proyecto en el que desde hace un año viene trabajando una comisión integrada por Lorenzetti; su vice, Elena Highton de Nolasco, y la jurista mendocina varias veces candidata a ocupar un cargo en el alto tribunal Aída Kemelmajer de Carlucci, introducirá innovaciones que ya fueron establecidas, redactadas y compiladas en un trabajo que llevó un año. El borrador del código unificado fue entregado a la presidenta por los integrantes de la comisión, quienes trabajaron personalmente en su elaboración. Por una cuestión formal y protocolar, el texto de esa suerte de digesto todavía no fue anunciado públicamente. Pero las expresiones de la presidenta durante la apertura del año legislativo fueron la antesala de lo que se viene.
Hace un año, mediante el decreto 191/2011, el Poder Ejecutivo creó la “Comisión para la Elaboración del Proyecto de Ley de Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y Comercial de la Nación”.
El nuevo Código Civil y Comercial apuntará a “la necesidad de incorporar las reformas que los tiempos futuros demandarán” y teniendo en cuenta que “el sistema de derecho privado, en su totalidad, fue afectado en las últimas décadas por relevantes transformaciones culturales y modificaciones legislativas. En este sentido cabe destacar la reforma Constitucional del año 1994, con la consecuente incorporación a la legislación argentina de diversos Tratados de Derechos Humanos, así como la interpretación que la Jurisprudencia ha efectuado con relación a tan significativos cambios normativos”, según explicaba el decreto que formó la Comisión.
El espíritu de la modificación es una visión laica y moderna del Derecho de Familia, nudo del Código Civil. Esta verdadera “revolución ciudadana” tiene el objetivo explícito de terminar con las inequidades derivadas del hecho de que a los sectores menos favorecidos de la sociedad siempre se les complica el acceso a la justicia para resolver los temas de la vida cotidiana, escribió Roly Villani en Tiempo Argentino.
