Milei había decidido inicialmente no asistir a la Cumbre del G7, pero cambió de opinión y decidió participar. Su decisión de ir y venir a Europa, regresar al país por unos días y luego volver a viajar para recibir premios, fue influenciada principalmente por factores internos.
El presidente Javier Milei habría tomado la decisión de reducir la gira por Europa que planeaba comenzar la semana próxima, debido a las críticas sobre los gastos de sus viajes personales y la tensión política causada por la crisis en el ministerio de Capital Humano, las decisiones pendientes en otras áreas del Gabinete nacional y el próximo debate de la Ley Bases en el Senado. Sin embargo, más tarde cambió de opinión y decidió mantener el itinerario completo para no perderse ningún evento.
Fuentes oficiales informaron que el presidente había decidido no asistir a la cumbre del G7 en Italia ni a la Cumbre por la Paz en Suiza. Sin embargo, Milei planeaba mantener en su agenda su primer viaje a Francia el 19 de junio y el segundo a España, del 20 al 21 de este mes. Pero a último momento, algo cambió. Ahora, Milei irá a Italia, luego regresará a Argentina por unos días y volverá a Europa para recibir premios internacionales.
El presidente tenía una agenda casi confirmada para estar fuera del país por unos 11 días debido a una gira europea que incluía actividades «privadas» y reuniones con otros líderes mundiales. Aunque aún faltan detalles oficiales, habría reducido la duración de la gira con estas idas y vueltas.
Milei había sido invitado por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, a participar en la próxima cumbre del G7 en Borgo Egnazia, un pueblo costero del mar Adriático, del 13 al 15 de junio. Ese viaje se mantiene en su agenda.
Sin embargo, Milei canceló su participación en una Cumbre de la Paz en Suiza, que se iba a celebrar del 15 al 16 de junio, a petición del presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky. Este evento también incluiría a representantes de unos 80 países, entre ellos el presidente del gobierno español, con quien Milei tiene una disputa diplomática e ideológica significativa.
También pospuso para más adelante otro viaje que iba a conectar con esta extensa gira europea, una visita a la República Checa y Budapest, donde tenía previsto recibir un premio por sus ideas libertarias.
Durante su estadía en Francia, Milei tendrá su primera reunión bilateral con el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. La agenda se centrará en mejorar el intercambio comercial entre ambos países, abordar la crisis por la guerra entre Rusia y Ucrania, y discutir el proceso de adhesión de Argentina a organismos occidentales como la OCDE y a la OTAN en calidad de «socio global«.
Las mismas fuentes indicaron que Milei buscará atraer inversiones francesas en sectores como infraestructura, industria manufacturera y energía.
Además, Milei regresará a Europa para participar el 20 y 21 de este mes en Madrid, donde recibirá un premio de una fundación libertaria por su defensa de las ideas liberales. No obstante, no se ha confirmado ningún contacto oficial con el gobierno español, debido a la crisis diplomática con el gobierno del socialista Pedro Sánchez.
Antes de partir, el presidente espera resolver la crisis en el gabinete, originada por una serie de denuncias contra su ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. También busca definir otros cambios pendientes en el Gabinete, como la designación del economista Federico Sturzenegger en un nuevo ministerio encargado de avanzar en la reforma del Estado y la desregulación económica integral.
Milei también espera poder anunciar la designación de Sturzenegger después de que el Senado vote el dictamen de la Ley Bases, acordado la semana pasada con la oposición dialoguista. Esto ocurre a pesar de la tensión entre la Casa Rosada y la Cámara de Diputados, luego de que radicales y otros bloques dialoguistas apoyaran un proyecto de Ley de Movilidad jubilatoria que el presidente ha dicho que vetará, ya que considera que atenta contra su plan económico de déficit cero.
Por ahora, en la Casa Rosada afirman que los votos para que el Senado apruebe la Ley Bases entre el martes 13 o el miércoles 14 de junio, justo los días en que Milei tenía programada su participación en el G7 en Italia, están asegurados. Cerca del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, creen que la tensión por la movilidad jubilatoria no afectará el preacuerdo conseguido con el PRO, la UCR y Hacemos Coalición Federal para aprobar la primera ley de Milei, tras casi 5 meses de negociaciones.
Durante una disertación en la muestra del campo Agroactiva en la provincia de Santa Fe, Milei expresó que no está preocupado por la falta de apoyo político al plan del Gobierno. Este comentario pareció ser una respuesta a la advertencia lanzada por el Fondo Monetario Internacional, que instó al gobierno a profundizar el diálogo con la oposición para obtener respaldo político a las reformas y atrasar las decisiones sobre la aprobación de la revisión del programa y un nuevo desembolso para pagar la deuda en el mes de junio.
«Como hemos dicho muchas veces en el pasado, sigue siendo fundamental trabajar para ampliar el apoyo político a la estabilización y reforma macroeconómica», declaró este jueves Julie Kozack, la jefa del departamento de comunicaciones del FMI.
En respuesta a las críticas de la oposición al plan de ajuste económico, Javier Milei reiteró la amenaza de «vetar todo lo que vaya contra el equilibrio fiscal» y de «bajar el gasto público hasta que le duela más a la política». Además, calificó como «degenerados fiscales» a los diputados que votaron la media sanción de la reforma previsional que aumenta un 20% las jubilaciones. Según admitió el Gobierno, esta medida implicaría un aumento del 0,4% del PBI si se sanciona.
