Alfredo “Capi” Rodríguez, principal referente de La Libertad Avanza en el Chaco y actual jefe de la Anses en esa provincia, enfrenta una investigación judicial que avanza con paso firme.
Alfredo “Capi” Rodríguez, principal referente de La Libertad Avanza en el Chaco y actual jefe de la Anses en esa provincia, enfrenta una investigación judicial que avanza con paso firme. El fiscal federal Patricio Sabadini lo tiene en la mira por presunta extorsión y falsificación de documentos públicos. Rodríguez busca encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales en octubre y mantiene una alianza interna con los primos Martín y Eduardo Menem.
El expediente que lo complica surgió luego de una serie de informes periodísticos sobre maniobras sospechosas dentro de la Anses y el PAMI chaqueños. La denuncia apunta a un mecanismo de presión sobre empleados de ambos organismos para que entregaran parte de sus sueldos si querían conservar sus cargos. El fiscal detectó además que Rodríguez habría utilizado información de las bases de datos de la Anses para sumar afiliaciones partidarias sin consentimiento de los titulares.
Sabadini ya tomó declaración a más de una docena de trabajadores que figuran en planillas con transferencias realizadas al dirigente. Algunos confirmaron que hicieron “aportes voluntarios”, mientras que otros deslizaron que se sintieron obligados. Para el fiscal, esa presión podría configurar una extorsión.
El funcionario también está involucrado en otra causa que sacudió la Anses chaqueña esta semana. En ese expediente, la Justicia ordenó una serie de allanamientos para desbaratar una red que comercializaba beneficios jubilatorios. Aunque no figura formalmente como imputado en ese caso, el vínculo de Rodríguez con el funcionamiento del organismo quedó otra vez bajo la lupa.
En paralelo, el fiscal avanza sobre otra línea de investigación: el presunto uso de datos del sistema previsional para inflar la cantidad de afiliados a La Libertad Avanza. Según fuentes judiciales, Rodríguez habría accedido a los padrones de personas mayores, en muchos casos analfabetas o sin conectividad digital, y completado sus formularios de afiliación al partido. Algunos de los testigos convocados por la Justicia superaban los 75 años y declararon que nunca se habían afiliado. Uno de ellos afirmó no saber por qué había sido citado.
Para blindar las afiliaciones, el partido de La Rioja –bastión político de los Menem– le prestó el sello a la filial chaqueña. Esa conexión refuerza la alianza entre Rodríguez y los dirigentes riojanos, una de las patas clave de la interna libertaria.
Pero el escándalo también desató una interna política. Rodríguez perdió respaldo dentro de su espacio. Un grupo de 300 militantes firmó una carta dirigida a Karina Milei. Le reclamaron que intervenga el partido en Chaco y acusaron al actual presidente provincial de ejercer el liderazgo de forma autoritaria. En el texto, señalaron que “las personas que no responden al actual presidente provincial, José Alfredo Rodríguez, que no simpatizan con él, no acatan ni avalan su autocracia, o incluso no enaltecen su figura personal o política, se les obstaculiza, ignora o rechaza la aceptación de su afiliación”.
Los firmantes también exigieron que se baje la candidatura de Rodríguez a diputado nacional. La tensión interna creció a medida que avanzó la causa judicial. La declaración indagatoria del dirigente quedó prevista para después de la feria de invierno.
Además del control sobre la Anses, Rodríguez mantiene influencia en el PAMI a través de Alfredo Moreno, a quien fuentes judiciales y políticas señalan como el verdadero conductor del organismo en la provincia. Aunque no ocupa el cargo de director, se lo considera su hombre de mayor confianza.
En menos de dos meses, el presidente de La Libertad Avanza chaqueña quedó envuelto en dos investigaciones judiciales y enfrenta una revuelta partidaria. Sus aspiraciones electorales entraron en zona de riesgo. La última palabra la tendrá la Casa Rosada.
