El Gobernador cada vez tiene menos tiempo para definir si se realizan las PASO y en que fecha tendrán lugar las elecciones provinciales en medio de la interna del PJ.
Este miércoles, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof dará inicio formal a las sesiones ordinarias en la legislatura bonaerense. Luego de un cierre de año en donde el poder legislativo le dio la espalda al dos veces jefe provincial por el presupuesto y el endeudamiento, ahora el ex ministro de economía iniciará un nuevo periodo ordinario con las miradas puestas en el proceso electoral de este año.
A diferencia de la Ciudad de Buenos Aires y de la Nación, en la provincia dirigida por Kicillof aún se deben definir dos cuestiones claves para las elecciones de medio término que se celebrarán este año. Primero se debería aprobar la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, algo que se da por hecho, sin embargo el eje del debate gira en torno a si los comicios serán concurrentes o se desdoblarán.
Respecto a este debate hay tres posturas, cada una responde a las diversas miradas que hay dentro del peronismo. En este escenario el massismo, el kirchnerismo y el kicillofismo deberán definir la modalidad de voto y en consecuencia ver cómo podría repercutir en las elecciones nacionales y viceversa.
El proyecto para eliminar las PASO fue elaborado por el massista, Rubén Eslaiman y aquí aparece la primera disyuntiva para el gobernador. Frente a la posible eliminación de las PASO, el peronismo bonaerense tendría que acordar una lista o, eventualmente, presentar listas por frentes separados, tal como sucedió en las elecciones del 2017, cuando CFK creó Unidad Ciudadana y el PJ quedó en manos de Florencio Randazzo.
Por otro lado, respecto de la fecha, desde el espacio liderado por Sergio Massa la propuesta que surge es que las elecciones provinciales se realicen después de las nacionales, esto sin dudas podría tener un efecto adverso ya que si le va mal al peronismo en Nación, podría repercutir del mismo modo en PBA. En tanto, el gobernador podría poner en juego su gestión y se desmarcaría de la interna del PJ que lo asedia.
Por otro lado, la corriente que responde a la ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner promueve la idea de que las elecciones sean concurrentes, algo que no beneficia al gobernador ya que la campaña tendría como eje la polarización entre CFK y Milei, por lo que Kicillof pasaría a ser un actor secundario.
Las especulaciones y proyecciones están a la orden del día en el peronismo bonaerense. Sobre todo después de la decisión de Kicillof de darle vida a un armado propio con nombre y apellido. Para algunos peronistas ese movimiento fue solo la creación de una corriente interna, mientras que para otros significó una señal de que está dispuesto a jugar a fondo.
En el cristinismo y en el massismo hacen hincapié cada vez con más fuerza sobre la necesidad de que el Gobernador tome una decisión respecto a las elecciones. Más allá del cronograma electoral, las intendencias deben empezar a armar su plan de acción y sus listas. Y no es lo mismo un escenario con una lista de unidad de todo el peronismo, que uno donde haya dos listas seccionales que compitan.
