Como Menem en 1995 y tras repartir críticas al por mayor, el ex presidente cerraría su campaña en Showmatch. Fue decisiva la aparición de Reutemann. Esperan ganar votos “sorpresa” en la recta final. Como se resiste a ir a los estudios de Ideas del Sur, definen si graban en Olivos o sale desde La Matanza, en el cierre de campaña.
La influencia de Marcelo Tinelli en el segundo cordón del conurbano, en una elección ajustada, era un lujo que Néstor Kirchner no podía rechazar. Así las cosas, y tras repartir críticas a todos los políticos que se prestaron a la parodia de Gran Cuñado –incluidos Daniel Scioli y Sergio Massa-, el ex presidente hará su cierre de campaña en Showmatch.
Fuentes cercanas a la negociación confirman la presencia del presidente del PJ en el programa que conduce el exitoso empresario para dar lugar al derecho a réplica con su doble en Gran Cuñado. Con esto, repetiría el modelo de Carlos Menem, quien cerró su campaña por la reelección en Videomatch, en 1995.
En el bunker kirchnerista analizaron hasta último momento la decisión. Mientras unos recomendaban ampliamente la jugada tomando como parámetro los buenos resultados que le dio a Francisco De Narváez, otros preferían eludirla tomando en cuenta las palabras de Kirchner contra esa posibilidad.
Al efecto De Narváez se le sumó en las últimas horas la asistencia de Carlos Reutemann, la cual se tornó “decisiva” para definir su participación en el ciclo. También fue importante que la veda electoral evitaría cualquier rebote mediático negativo. Con el cierre en su poder, Kirchner tendrá la última palabra en la campaña ante una audiencia impagable.
Entre los más optimistas, creen que una salida exitosa en Showmatch garantizaría a Kirchner una gran cantidad de votos “sorpresa” sobre el final de la campaña, que podrían ser claves para los resultados generales. El segundo y primer cordón del conurbano es el fuerte de la audiencia del conductor.
Lo que estaba claro es que Kirchner se negaba a ir a los estudios de Ideas del Sur. Por eso, en estas horas se barajan dos opciones: o grabar en la Quinta de Olivos –menos probable- o llevar al personaje que desarrolla impecablemente el humorista Freddy Villarreal al Mercado Central, en La Matanza, donde el ex presidente hará su cierre de campaña oficial.
La jugada de Tinelli, a su vez, armó gran revuelo en el Grupo Clarín. Mientras continúan los rumores de una sociedad entre el empresario y Kirchner para quedarse con Telefé, son muchos los que arriesgan que llevar al patagónico al piso es el certificado de defunción de Showmatch en Canal Trece.
Según explica el sitio PrimiciaYa, “al comienzo de Gran Cuñado hasta Telenoche tomaba la parodia humorística como una herramienta para criticar al gobierno. Pero a partir del viraje más oficialista del ciclo, las imágenes de la parodia desaparecieron mágicamente tanto del noticiero como del canal de noticias y hasta de Clarín, como una manera de hacer conocer su disgusto”.
Fuente: La Política Online
