Tras definir la fecha para la renovación de autoridades, comenzó la rosca para definir el perfíl sindicalista de cara al futuro.
El pasado jueves, el Comité Central Confederal confirmó que el próximo 5 de noviembre se convocará a un congreso en Obras Sanitarias de donde saldrá la nueva conducción de la CGT. En este contexto, la rosca sindical avanza a la par de la campaña nacional, que terminará por definir el futuro de la central obrera.
Actualmente la CGT se encuentra divida en dos sectores, los más dialoguistas, encabezados por Héctor Daer, Armando Cavalieri, Gerardo Martínez, José Luis Lingeri, Andrés Rodriguez, entre otros dirigentes y el sector combativo, un grupo que encabeza Pablo Moyano, Sergio Palazzo, Vanesa Siley, Hugo Yasky y Hugo Antonio Moyano, estos tres últimos candidatos a diputados nacionales.
La nueva conducción reemplazará al actual triunvirato que integran Héctor Daer, el camionero Octavio Argüello y Carlos Acuña, cercano a Luis Barrionuevo. Pero las definiciones centrales quedarían para después de las elecciones del 26 de octubre.
En las últimas horas, una reunión de la mesa chica en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) selló un preacuerdo para mantener el esquema de triunvirato, pero con varios ausentes de peso. Los barrionuevistas no participaron, como tampoco el sector que empuja por un secretario general único de perfil combativo.
Es aquí donde algunos dirigentes plantaron bandera como Omar Maturano, quien ya expresó públicamente la necesidad de definir si el futuro de la CGT tendrá un perfil dialoguista o uno combativo.
Dentro del sector combativo el nombre que surge para el triunviro es el de Abel Furlan, quien fue categórico respecto de la relación con el actual gobierno. «Va a haber confrontación. No hay posibilidades de dialogar con alguien que no te quiere escuchar».
Por su parte, el sector dialoguista impulsa a Cristian Jerónimo, del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio (Seivara), hombre ligado a Gerardo Martínez. Sin emabrgo, por fuera, Luis Barrionuevo impusla un unicato con el propio Martínez a la cabeza.
Por último, El moyanismo juega una partida táctica con Octavio Argüello como representante en el triunvirato actual. Hugo Moyano, trascendió, desistió de promover a su hijo Jerónimo Moyano para la secretaría de Juventud y ratificará a Argüello.
