“Es más fácil asumir las torturas del pasado, y más difícil abordar las torturas actuales”, precisó el fiscal Abel Córdoba, que estará al frente de este nuevo organismo. De la jornada también participaron la procuradora general Alejandra Gils Carbó, el diputado Leo Grosso y el periodista Horacio Verbitsky, quien le respondió al sciolismo por la ley de excarcelaciones.
Por Gonzalo Cores
Ante un auditorio desbordado por fiscales, jueces, legisladores, funcionarios y militantes políticos y de organizaciones sociales, se presentó la Procuraduría contra la Violencia Institucional, la cual estará a cargo del fiscal Abel Córdoba. Del acto también formaron la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, el periodista y director del CELS, Horacio Verbitsky, y el diputado nacional Leonardo Grosso, impulsor de la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucionales.
Aunque cumplen roles diferentes, los cuatro expositores coincidieron que la violencia institucional impacta sobre la clase baja de la sociedad y exigieron que no se naturalicen estas prácticas autoritarias ejercidas desde el Estado por parte del Poder Judicial.
"Combatir la violencia institucional va a ser uno de los objetivos prioritarios de esta Procuraduría", dijo Gils Carbó durante el acto desarrollado esta tarde en el auditorio de la Procuración General de la Nación, ubicado en Avenida de Mayo 760 de esta Capital. Carbó puso de relieve que las "prácticas de la dictadura siguen estando presentes" en las cárceles, pese a "los esfuerzos que se vienen haciendo desde el Ministerio de Seguridad y desde el Ministerio Público Fiscal". En ese sentido, detalló, citando datos de la Procuración Penitenciaria, que en "las cárceles del Sistema Penitenciario Nacional se registraron 49 fallecimientos en el año 2009, 33 en el 2010, y 38 en el 2011", cifras que manifiestan que "la tendencia al descenso".
Abel Córdoba, por su parte, sostuvo que “esta Procuraduría es una prueba más de la legistimidad que se busca”, y sostuvo que “está en juego la vigencia y la aplicación general de la ley”. “Es más fácil asumir las torturas del pasado, y más difícil abordar las torturas actuales. Así como fue un salto jurídico los juicios por crímenes de lesa humanidad, ese avance está pendiente para las víctimas de la violencia institucional”, resaltó el fiscal.
A su vez, el referente del Movimiento Evita, Leo Grosso, consideró que la creación de esta Procuraduría significa "la construcción de una nueva justicia de cara al pueblo y a una justicia legítima" y agregó: "Hemos podido dar respuestas constitucionales a nuestro pueblo, porque hemos logrado un piso más alto en esta década ganada como dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner". “Las víctimas de la violencia policial son los pibes pobres de las grandes ciudades de nuestro país", al tiempo que remarcó que la "violencia institucional en las cárceles se traslada al conjunto de la sociedad”, concluyó.
En su turno, Verbitsky destacó que “como hay jueces acusados de ser cómplices hace 34 años atrás, hoy también hay jueces cuestionados por su rol en causas presentes”. Para finalizar, el periodista no dejó pasar la oportunidad de responderle al sciolismo, quien cuestionó al CELS por impulsarr la suspensión de la ley de excarcelaciones. “No queremos desarmar a la sociedad, sino reducir las herramientas de la policía de chantajear a los jóvenes pobres y hacer que roben para ellos”, precisó.
