El Partido Socialista, en conjunto con un grupo de partidos políticos (UCR, Partido Comunista, Partido Intransigente, Democracia Progresista, ARI) con los cuales conforman el Frente Progresista, Cívico y Social, tiene en sus manos desde el 10 de Diciembre del 2007 la difícil y estimulante tarea de llevar a cabo un cambio de gestión y modernización del Estado en la Provincia de Santa Fe.
Por Federico Castellitti, politólogo
Ha comenzado el último año de gestión en una provincia en la cual su ingeniería constitucional no permite la reelección inmediata del Gobernador, y se ha solapado como sucede en los fuertes años electorales y sus respectivas contiendas políticas, los ejes de la gestión socialista y sus principales objetivos postulados, con las cada vez más costosas y mediáticas campañas.
Si bien es éste uno de los puntos que ha elegido la oposición provincial como blanco de sus principales críticas, el objetivo aquí será lograr una mínima abstracción respecto lo desarrollado, para hacer hincapié en un análisis de la gestión socialista y sus particularidades como partido de gobierno.
Más allá de los impedimentos con los cuales debió lidiar el gobierno provincial a la hora de poner en marcha el plan de gobierno proyectado, léase conflicto campo-gobierno nacional, una de las sequías más importantes de la historia de la provincia, inundaciones varias (urbanas y rurales), conflicto latente con la Corte Provincial y ciertas desventajas atribuidas a quienes no forman parte del círculo de gobernadores cercanos a la presidencia de la Nación, se ha logrado avanzar en determinados aspectos que pueden ayudar a delinear las principales características de la gestión socialista en Santa Fe.
MODERNIZACIÓN DE GESTIÓN Y PARTICIPACIÓN CUIDADANA
Este gobierno ha buscado desarrollar una conducta participativa de la ciudadanía que rompa con los esquemas tradicionales, en los cuales el electorado era aquel que se manifestaba cada dos años a partir de elecciones, y ha convocado en diferentes instancias al diálogo y debate al ciudadano común. Tanto desde la realización de diferentes y numerosas asambleas de participación ciudadana, con el objetivo de crear un plan de desarrollo estratégico provincial, como así también a través de la puesta en marcha de diferentes modalidades de “presupuesto participativo” en las principales ciudades de la provincia (nos referimos, entre otras, a Santa Fe y Rosario, gobernadas ambas por el FPCyS) se ha avanzado en la consecución de dichos objetivos.
De la presentación y ejecución de dicho plan de gobierno, se ha buscado en base a lo que entendemos son los dos ejes principales de acción de la gestión, lograr los objetivos propuestos. Por un lado, la modernización del Estado, a partir de un proceso de descentralización en la provincia. Para ello, se realizó una división estratégica de la misma, en cinco regiones con sus respectivos Nodos, los cuales contarán (algunos ya lo tienen) con un centro cívico propio, y la creación de diferentes obras que tendrán como objetivo resolver necesidades insatisfechas de la población aledaña (Hospitales de Gran Complejidad, Escuelas, Centros de Atención Ciudadana, facilitación administrativa-burocrática).
En base a dicho plan, surge lo que entendemos es la cara visible de los objetivos y resultados obtenidos, hasta ahora, por la gestión gobernante, que tiene que ver con la puesta en marcha de una innumerable cantidad de obras públicas (segundo eje de gestión), y los explícitos esfuerzo realizados por comunicar y hacer notar en la ciudadanía, que estas obras han sido realizadas por lo demandado en las diferentes instancias de participación.
ASIGNATURAS PENDIENTES
Este gobierno sigue hasta la actualidad, con problemas para avanzar en cuestiones fundamentales que le permitirían lograr una obtención de recursos indispensables para desarrollar diferentes áreas de gestión que hasta el momento han sido postergadas, y esto se da principalmente, por la incapacidad de llevar a cabo una reforma de tipo tributaria.
Si bien dicha reforma ha sido denegada constantemente por los bloques opositores en la legislatura provincial, las críticas han sido realizadas entendiendo que el accionar del gobierno se ha dado de esa forma por tener prioridades diferentes a las exigidas, y con esto hacemos especial mención al sector agropecuario, principal sostén de la economía provincial.
Desde el conflicto del campo y la posición intermedia adoptada por el gobernador Hermes Binner, entre lo que cada una de las partes en disputa exigía, hasta las demandas que hoy en día apuntan a la falta de subsidios y emergencia agropecuaria que los productores exigen se declaren por las constantes sequías rurales, este gobierno ha tenido que soportar diferentes embates.
Sí creemos que las entidades que nuclean los diferentes sectores del agro, deberían encargarse de apuntar a la falta de recursos que le permitan mejorar los índices de producción, pero también hacer hincapié en la mejora de los eslabones más bajos de la cadena productiva de dicho sector y la gran cantidad de mano de obra en “negro”, obviamente la más perjudicada, cuestión que a nuestro parecer deja en claro los sectores e intereses realmente representados en dichas entidades.
DESAFÍOS Y PROMESAS
El gobernador Hermes Binner ha elegido, en una acción no muy propia del partido Socialista, por la forma con la que fue realizada, como su sucesor y candidato a continuar con los lineamientos del gobierno, al actual Ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti. Aparece también como otra fórmula a participar en las importantes internas del FPCyS, el Senador Ruben Giustiniani, líder de una de las “corrientes” internas del socialismo. Por otro lado, una de las fórmulas representativas del radicalismo está encabezada por el actual intendente de la capital provincial, el Ing. Mario Barletta, y por último en un intento de recuperar espacio político, una cuarta lista liderada por el “eterno” “Changui Cáceres”.
Más allá de las lecturas que pueden realizarse sobre lo importante que sería que ciertos espacios políticos comiencen a dar lugar a la formación y aparición de nuevos líderes, creemos hubiese sido importante y coherente con las características del FPCyS, pero sobre todo en el caso del Partido Socialista, lograr un consenso previo a
las elecciones internas, demostrando una estructura íntegra de partido, y la posibilidad de consensuar una única lista.
Existen diferentes encuestas que aportan diversas lecturas sobre la intención de voto de las tres fórmulas principales, y en cuarto lugar al militante radical y fundador de la “Coordinadora”, Luis Caceres. Más allá de la lista que resulte vencedora en dicha contienda, existen desafíos por encarar y promesas por cumplir, que hasta el día de hoy no se han logrado realizar, por propias falencias, y por una oposición que se resiste a ceder espacios de poder, con pocos argumentos fundados, y más intensiones de entorpecer los cambios, que de preocuparse por el real bienestar del ciudadano santafesino.
