Como una especie de armador silencioso, Macri permite la libre competencia en la interna del Pro. María Eugenia Vidal tampoco se postulará y buscará el camino del medio para mostrar un mensaje de unidad.
«Que compitan y la gente va a elegir«, repite constantemente el ex presidente de la Nación, Mauricio Macri, desde aquel 26 de Marzo cuando anunció que no sería candidato a presidente, señalando que está «convencido de que hay que agrandar el espacio político», y recalcando que seguirá «defendiendo la libertad, la democracia y los valores que compartimos». Desde ese entonces, las encuestas han sido el centro de atención a la hora de decidir los candidatos de todos los cargos.
Quien tomó el mismo camino que Macri fue la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Ambos se bajaron después de un largo proceso y, ahora, aparecieron con una actitud imparcial ante la disputa dentro de su espacio.
Tanto como el ex presidente como Vidal decidieron mantenerse afuera de los pronunciamientos públicos tras el cierre de listas de candidatos. Juntos por el Cambio llevará a dos dirigentes del PRO como postulantes para disputar la máxima jefatura del Estado, pero los dos presidenciables no manifestaron simpatía por ninguno.
Pese a que en algún momento se creyó que Macri podría inclinarse abiertamente por Patricia, con quien es mucho más cercana en lo propositivo y en lo discursivo a su visión del mundo, lo cierto es que ha demostrado una postura «neutral» y no se ha pronunciado públicamente ni a favor de su socio político de décadas, Horacio Rodríguez Larreta, ni de su ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Mauricio se encuentra concentrado en la política futbolera pero no deja de mantener una alta incidencia en la interna amarilla. Desde un sector del bullrichismo aseguran que el ex jefe de Gobierno apoyará a Patricia de manera sigilosa.
Eso explicaría la entrega de funcionarios propios a la precandidata a Presidente. Las tres más evidentes fueron las de Néstor Grindetti, que hasta el final mantuvo la llama de una posible postulación de Mauricio y ahora se convirtió en el precandidato a gobernador de Buenos Aires; la de Federico Angelini, diputado, precandidato a vicegobernador de Santa Fe y presidente interino del PRO durante la campaña; y la de Hernán Lombardi, también diputado, hombre de confianza de Macri, la voz discursiva de la ex ministra.
